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BALTASAR: ¡Dios vos salve, señor!; ¿sodes vos estrellero? Decidme la verdad, de vos saberlo quiero. GASPAR: ¿Vedes tal maravilla? Nacida es una estrella. MELCHOR: Nacido es el Criador, que de las gentes es señor. Auto de los Reyes Magos
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domingo, 5 de enero de 2020

"Steleros"

"Nacido Jesús en Belén de Judea, en tiempo del rey Herodes, unos magos que venían del Oriente se presentaron en Jerusalén, diciendo: "¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido?. Pues vimos su estrella en el Oriente y hemos venido a adorarle. "En oyéndolo, el rey Herodes se turbó y con él toda Jerusalén. Convocó a todos los sumos sacerdotes y escribas del pueblo, y por ellos trataba de averiguar el lugar donde había de nacer el Cristo. Ellos le dijeron: "En Belén de Judea, porque así está escrito por el profeta: 

                          " Y tú, Belén Efratá, tierra de Judá,
                           no eres, no, la menor entre los principales
                           clanes de Judá;
                           porque de ti saldrá un caudillo
                           que será pastor de mi pueblo, Israel."


Entonces Herodes llamó aparte a los magos y por sus datos averiguó el tiempo de la aparición de la estrella. Después los puso en camino de Belén, diciéndoles "Id e irformaros bien sobre ese niño; y cuando le encontréis, comunicádmelo, para ir también yo a adorarle."

Ellos después de oír al rey, se pusieron en marcha, he aquí que la estrella que habían visto en el Oriente, iba delante de ellos, hasta que llegó y se detuvo encima del lugar donde estaba el niño. Al ver la estrella se llenaron de inmensa alegría. Entraron en la casa; vieron al niño con su madre María, y postrándose, le adoraron; luego abrieron sus cofres y le ofrecieron dones de oro, incienso y mirra.
Después, avisados en sueños que no volvieran donde Herodes, se retiraron a su país por otro camino".



                   Adoración de los Magos, evangelio de Mateo; 2 1-17. Biblia de Jerusalén










Y nunca se supo más de ellos. A donde fueron, al menos en aquellos tiempos, porque han pasado más de 2000 años y aquí siguen; presentes, todos los años. Sabemos perfectamente quiénes eran son.
Niños y mayores les esperan ilusionados; pocas celebraciones populares son celebradas con tanto entusiasmo por parte del pueblo como la fiesta de los Reyes Magos. Tal vez puedas ser ateo, no creer en Dios, te puede dar igual la Navidad, pero presente en la memoria colectiva permanecen, después de más de 2000 años, siendo los personajes bíblicos que hasta el más ateo conoce a la perfección, y se los conoce hasta por sus nombres. Tal vez no veas una procesión en Semana Santa ni de lejos, pero puede que salgas cada 5 de enero a ver sus cabalgatas y desfiles, porque tienen magia, y hasta te siguen dando ilusión.

Todos los años se les rinde un homenaje en este blog, cuya portada de página está dedicada a ellos y la estrella que les acompañó a su destino, y la vinculación que tenían con el hombre más famoso de la Historia, Jesús de Nazaret. (por si os interesa):



http://estrelleros.blogspot.com/2017/01/tres-magos-tres-sabios-tres-astrologos.html

http://estrelleros.blogspot.com/2018/01/epifania-la-revelacion.html

http://estrelleros.blogspot.com/2019/01/leyendo-las-estrellas-los-tres-reyes.html



Tras salir de Belén, ¿dónde fueron, ¿qué fue de ellos?. Siempre será un misterio. El único evangelio que los menciona es el de Mateo, pero no dice sus nombres, sólo dice "unos magos". "Magos"; si fueses magos, tal y como conocemos el concepto hoy día, como hechiceros, practicantes de la magia o del ocultismo, no hubieran sido celebrados por el Cristianismo. La palabra "magos" viene del griego magós, un vocablo que hacía referencia a "hombres sabios" "hombres de ciencia", y este vocablo también hacía referencia a doctores, en el sentido de aquel que ostentara este título, era considerado un hombre muy sabio, ilustre, que incluso pertenecía, por su gran sabiduría, a una casta sacerdotal.


El "Auto de los Reyes Magos", pieza dramática toledana escrita probablemente en el siglo XII,  considerada la primera obra teatral española y en castellano, los define claramente como "steleros", en castellano "estrelleros": que saben leer e interpretar las estrellas, esto es: astrólogos.

Ya se puede apreciar en el pasaje bíblico cómo la profecía de Miqueas profetizaba el nacimiento del rey de los judíos anunciado por una estrella; los "magos" de Oriente llegaron a Jerusalén porque habían visto a la "estrella", al rey Herodes el Grande le tenía perturbado esta estrella pues la misma anunciaba a un rey que no era él y que venía a cambiar el transcurso de la Historia...
Uno debe saber de estrellas para saber qué quieren decirnos éstas, los magos dejaron atrás sus tierras por esa estrella, que fue la que les iba indicando el camino donde exactamente nacería aquel que vendría a ser el Mesías, cuyo nacimiento fue vaticinado por los profetas que aseguraban "será anunciado por una estrella".
Una estrella, ¿cuál?, ¿qué estrella provoca que unos sabios muy ricos cojan a sus séquitos y partan a un largo viaje para entregarle a un niño, nacido en un pesebre muy pobre, oro incienso y mirra?.¿Qué estrella era la que traía de cabeza a Herodes, que temía que una criatura tan inocente como un niño le fuera a usurpar el trono de "rey de los judíos"?. ¿Qué misterio guardaba la estrella de Belén?.¿Cómo vendría a ser de importante ese niño para provocar tal expectación y a la vez, en algunos, hasta miedo y respeto?.






Durante años se habló de Sirio, o la estrella Polar, otros decían que era la "estrella del Este". Pero la comunidad astrológica desde hace muchísimos años, se puso de acuerdo para afirmar, que probablemente lo que vieron estos "magos" muy sabios venidos del Oriente, fue la Gran Conjunción formada entre el Sol-Venus-Luna-Saturno-Júpiter en Piscis, entre febrero del siglo 7 A.C y febrero del 6 A.C; lo que indicaría que Jesús nació bajo el signo de Piscis (y una carta astral muy Piscis), en las fechas cercanas a la primavera de aquellos tiempos. La estrella que anunciaba el advenimiento de ese "Pez", que era pescador de hombres, e hizo a sus discípulos apóstoles, pescadores de hombres a su vez. En la profecía se anuncia que nacería "de una virgen", que "refulge en el cielo vestida de Sol con una corona de estrellas", y que el niño nacería "en la casa del Pan".
Como un pez se le identificaría por milenios, y así era su símbolo con el que se identificaban los cristianos primitivos (mucho antes de considerar a la cruz como emblema en Cristianismo). Las escrituras anunciaban que el niño nacería en la ciudad de David, y esa ciudad, era Belén.
A su madre, María, se le da el título de Virgen María, por ser "sin pecado concebida" (mujer virtuosísima y sin mancha). El signo opuesto a Piscis es Virgo, la virgen, que sostiene una espiga en la mano, y de la espiga, se produce el pan.
Belén, en hebreo "beth-lehem", significa "la casa del pan". Belén fue siempre muy pobre, ciudad de peregrinaje desde los tiempos de Raquel, y no obstante, es ciudad "de reyes", David, y su descendiente, Jesús, al que se le da el sobrenombre "de Nazaret", por ser su padre José, procedente de aquella ciudad.

Estaba escrito en las estrellas, desde tiempos inmemoriales, "desde que el mundo es mundo". Aquel que vendría a cambiar el curso de los tiempos, sería un "pez", un rey, nacido de Virgen en la casa de pan de la ciudad de David. Y esto lo sabían los sabios, que entonces eran "magos", pues eran hombres de ciencia, y entonces y hasta hace no tanto, la astrología era una ciencia respetable como otras tantas (hoy os dirán que no, pero eso nos da igual).


Astrológicamente, se dice de la conjunción Saturno-Júpiter que está presente en nacimientos de profetas mesiánicos. La estrella pues, no era una estrella cualquiera si tenía ese simbolismo, esa importancia, y era bien visible en el cielo, tanto, que sirvió de guía a los sabios. Qué importante vendría a ser esa estrella, y para apreciar esa importancia, había que conocer su significado, y eso lo sabían los sabios, a los que en la lengua de entonces se les llamaban "magos", los sabios que eran estrelleros.






Y entonces, los magos, esos sabios, los estrelleros, sabían leer e interpretar las estrellas, con el tiempo, recibirían el título de Reyes, pues la tradición dice que llegaron a Belén con un fastuoso séquito para adorar al niño, al que entregan esos dones carísimos. Si se tiene séquito, se viaje lejísimos con esos preciosos materiales, se presume que tienes un poder; en aquel tiempo los sabios/clérigos "magós" solían pertenecer a familias muy adineradas, y el conjunto de todas estas características termina desarrollando para ellos el título de reyes. Como nuestros protagonistas, que arribaron a Belén gracias a que conocían el mapa del cielo y lo que éste presagiaba, guiados por estas luminarias en el cielo. Se dice en la Biblia que venían de Oriente, pues los dones preciados que portaban para entregar como regalo al recién nacido Jesús de Nazaret, eran oro, incienso y mirra, especias y materias, especialmente las dos últimas, procedentes de Oriente. Y no se dice en ningún momento que fueran tres, sino que tres es el número que se le da oficialmente por tradición porque éste fue el número de regalos que recibió el niño. Tampoco se dicen sus nombres, pero todos sabemos que son Melchor, Gaspar y Baltasar. La primera vez que se descubrió este dato, fue en la iglesia de San Apollinar Nuovo, en Rávena (Italia); en el friso de la misma hay un mosaico del siglo VI que representa la Procesión de las Vírgenes, y esta procesión está guiada por tres personajes que llevan ropajes persas, gorro frigio y manos en actitud de ofrecimiento que van cargadas con cofres para ofrecérselos a la Virgen María, sentada en el trono sosteniendo en su rodilla a su hijo recién nacido. Encima de las cabezas de los personajes, se lee "Gaspar, Melchior, Balthassar..."







Con el tiempo, las leyendas aumentarían, así como la simbología añadiendo más detalles; se les terminaría representando con unas características físicas concretas e incluso se darían posibles lugares de procedencia. Hasta el papa Benedicto XIV, en su obra, "La infancia de Jesús", lanza la teoría de un posible origen español, más concretamente andaluz, como lugar de procedencia de los Reyes Magos, pues debate la posibilidad de que los magos fueran originarios de Tartessos, la actual Doñana, ese triángulo formado por Sevilla, Huelva y Cádiz. Curiosamente, aunque sean populares en medio mundo, especialmente en países de origen latino, es en España donde su fiesta se celebra por todo lo alto, sin faltar religiosamente (aunque no seas religioso ni creyente), todos los años el día 6 de enero.Tal arraigada están sus figuras en España que hasta nuestra primera obra teatral en nuestra lengua y en este país registrada como tal de la que se tiene constancia tiene que ver con ellos. Se los conoce en todos los países cristianos, por sus nombres, aunque la fiesta no celebren igual o con la misma emoción y fastuosidad; en el idioma inglés se les llama "The Three Wise Men" (los tres sabios), se les puede encontrar simplemente como "Three Kings", da igual cómo se les mencione, pero en todo el mundo, se conocen sus nombres y se sabe que eran  son Melchor, Gaspar y Baltasar, los Tres Reyes Magos.

Gaspar; del persa "kansbar", significa "administrador del tesoro", por contra a lo que pensemos, a Gaspar se le ha puesto como el primero durante muchos años, y puede tener sentido: por el nombre que tiene es se presume que portaba el oro, regalo que indicaba el linaje real del niño Jesús.

Melchor; nombre hebreo que significa "mi rey es luz", o "rey de la luz". Se presume que portaba el incienso, material que indicaba que el niño recién nacido tenía relación con lo divino, no sólo era un rey, era "hijo de Dios".

Baltasar; del persa "Bel-Sar-Utsor" "Dios protege al Rey", en casi todas las tradiciones es Baltasar quien portaba la mirra, que indicaba la condición mortal del niño, pues estaba anunciado que ese rey que acababa de nacer, moriría sacrificando consigo todos los pecados del mundo para ser resucitado.


Los tres tuvieron una revelación, una manifestación, que en griego se dice epiphanós "epifanía", pues gracias a la estrella por fin encontraron lo que buscaban, al niño que decían era un rey, ¿qué niño iba a ser rey siendo un recién nacido?; muchos niños llegan a ser reyes con el tiempo, pero había uno solo que desde que nació ya era rey, y su llegaba la anunciaban las estrellas.
Y el 6 de enero se celebra su día, el día de la Epifanía, esa manifestación que se dio en el cielo, de lo que tanto andaban buscando.
Aunque el día de la Astrología como disciplina, es el día del equinoccio de primavera, el día del astrólogo, el que lee las estrellas, es el 6 de enero, en honor a estos Melchor, Gaspar, y Baltasar; que ni eran reyes, ni eran magos. Pero son nuestros Tres Reyes Magos.
Eran estrelleros. Y son estrellas, pues si os asomáis por la ventana, en el cielo mirando al este, ahí están los tres, formando Orión, observándonos todo el año, para ver si hemos sido buenos.



Felices Reyes, feliz día del astrólogo.



Nos vemos en las Estrellas,











Lectio Stellae






sábado, 5 de enero de 2019

Leyendo las Estrellas, los Tres Reyes Magos, llegaron a su Destino.

"Nacido, pues, Jesús de la casa de David en Belén de Judá en los días del rey Herodes, llegaron del Oriente a Jerusalén unos magos diciendo: "¿Dónde está el rey de los Judíos que acaba de nacer?".
Y al entrar a la casa, vieron al niño con su madre, María, y postrándose, le adoraron: y abriendo sus tesoros le ofrecieron regalos: oro, incienso y mirra".



           Evangelio según san Mateo (2,1-2), (2, 11) Nuevo Testamento de La Biblia
               







Pero en ningún momento se dijo que fueran exactamente reyes, ni que fueran tres. El número se les adjudica por los regalos presentados ante Jesús de Nazaret recién nacido, y sus nombres, Melchor, Gaspar y Baltasar, aparecieron por primera vez en un mosaico de San Apollinaire Nuovo en Rávena (Italia) en el siglo VI. Pero se dijo que eran "magos".

Sería impensable pensar que unos "magos" fuesen adoradores de Jesús, fundador del Cristianismo, pues la tradición judeocristiana condena firmemente la práctica de la magia. Pero en tiempos de Jesús y siglos posteriores, el griego, el idioma de los cultos de la época, le daba el significado de "magos" a las palabras "magós" y "magoi" como "sabios, hombres de ciencia". De hecho en inglés se refieren a ellos como The Three Wise Men (los tres sabios) así como en otras interpretaciones de la Biblia en diversos idiomas y en la Iglesia Cristiana Ortodoxa.




                                                   Mosaico en San Apollinaire Nuovo





En algunas tradiciones dicen que era doce, como los doce apóstoles o como las doce tribus de Israel, pero con el tiempo les asocian a tres hombres muy ricos y sabios por el número de regalos que presentan a Jesús delante de sus padres y ya para terminar de pulir la imagen, les adjudican sus nombres y hasta un posible origen étnico:


-Melchor es el hombre cano y más mayor de los tres, en representación de los pueblos europeos. Su nombre tiene un origen hebreo-latino "melki-or" que significa "mi rey es oro"  "mi rey es luz" o "rey de la luz". Era el portador del oro, representando el origen real del niño recién nacido en Belén.

-Gaspar es el rubio, y como curiosidad a él le adjudican el origen oriental. Su nombre viene del persa "kanspar" que significa "administrador del tesoro". Fue el portador del incienso, la resina que se quemaba en el templo de Jerusalén exclusivamente para Dios, indicando la vinculación divina del Niño y su categoría mesiánica.

-Baltasar es el moreno o de piel negra, que representa la juventud del hombre y los pueblos africanos, el más joven en edad. Su nombre proviene de Babilonia "Bel-Sar-utsor" y significa "Dios protege al Rey".  Era el portador de la mirra, ingrediente con el que se embalsamaba a los muertos, anunciando el final terrenal de Niño cuando cumpliera la edad de 33 años, predestinado a tal fin desde antes de nacer. (De ahí que el evangelio de Mateo y como uno de los misterios del Rosario se diga "y María, su madre, meditaba estas cosas en silencio", pues fue en ese momento del nacimiento que ella ya sabía cuál iba a ser el destino de su hijo).








Y se decía que venían de tierras de Oriente, unos dice que de Persia, otros de Babilonia, otros de Mesopotamia. El Papa Benedicto XVI arrojó una interesante teoría cuando publicó su libro "La infancia de Jesús", en el que asegura que los tres grandes magos eran gobernadores sabios y muy ricos procedentes de Tartessos, en lo que hoy viene a ser la Andalucía occidental en la parte del triángulo de Huelva-Sevilla-Cádiz, exactamente, Doñana, relacionado por muchos expertos como aquella tierra a la que Platón llamó la Atlántida (una de las palabras etimológicas de Andalucía "atalante, andaluz", pues de las primeras leyendas sobre los Tres Reyes Magos era que procedían del "extremo occidental del mundo", que entonces era la Península Ibérica "allá donde están las columnas de Hércules", y el reino más rico de la zona era el de Tartessos, pues en algunos textos aparecía como presumible origen la tierra de Tarsis, capital del reino.

¿Quiénes eran estos magos?. De las tradiciones más aceptadas queda como la más firme aquella en la que se dice que procedían de Oriente y que podrían ser de la religión mazdeísta, cuyo profeta es Zoroastro, pues el evangelio de Mateo recoge que aparecen en la Judea de Herodes buscando al "rey de los judíos" y que allí fueron a parar a raíz de haber estudiado las profecías que anunciaban el nacimiento del Mesías, y para ponerse en camino se guiaron nada menos que por las estrellas. Es pues por estos datos que se les adjudica el título de "magos" esos sabios, pues para entender las profecías hay que estudiar y comprender los significados, y por supuesto, para guiarse por el mapa de las estrellas, se tiene que saber de Astronomía y de Astrología. Y fue leyendo las estrellas (en latín "lectio stellae") que pudieron dar con el portal de Belén y así llegar a su ansiado destino para adorar al Niño.













Lo que Sus Majestades vieron en el cielo fue la Gran Conjunción de Saturno-Júpiter-Venus-Luna  en Piscis entre febrero del siglo 7 A.C y febrero del 6 A.C, que hicieron conjunción triple en mayo, octubre y diciembre del 7 A.C, ésa es la famosa "estrella de Belén", siendo que la "estrella del Este" es Sirio. Dándole una posible fecha de nacimiento a Jesús de Nazaret entre el 1 y el 25 de marzo, mes primaveral, que tendría mucho sentido sobre el relato de la Biblia que cuenta que los pastores dormían al raso de noche cuando se les fue anunciado el nacimiento del Mesías. Es evidente que unos pastores no van a sacar a sus animales a pastorear en pleno diciembre y encima dormir fuera de casa en esas condiciones. Las reses y animales se sacan al pastoreo a partir de marzo, que ya empieza a hacer mejor tiempo en Israel como para que unos pastores puedan dormir sin cobijo y sin pasar frío. La fecha del 25 de diciembre como el nacimiento de Jesús de Nazaret fue obra del Concilio de Nicea, en el que se establece como fecha oficial de la Natividad del Señor para así adaptar el Cristianismo como nueva religión a las religiones paganas europeas y orientales cuyos dioses principales (Mitra, Thor, Osiris, Baal, Lug, Dionisio, Shiva) habían nacido alrededor del solsticio de invierno, cuando el Sol "muere" el día 22 de diciembre y "resucita" tres días después, el día 25.
También de esta forma en el mismo concilio adjudicaron la fecha del nacimiento de San Juan Bautista, primo de Jesús, como un 24 de junio, seis meses antes, adaptando así la tradición celta del Rey del Acebo y el Rey del Roble, que relata cómo uno nace el 24 de junio para que el otro muera, representando los solsticios de invierno y verano respectivamente. Dos "reyes" que mueren y resucitan cada año, en clara metáfora a los nacimientos de Juan Bautista y Jesús de Nazaret, siendo el primero considerado el Príncipe de los Santos que le preparó el camino como precursor al Mesías que estaba por venir. Son los dos hombres más importantes del cristianismo, de hecho es tal la importancia de san Juan Bautista, que es el único santo del que se celebra su nacimiento y el 29 de agosto su martirio, considerado como el primer mártir estando Jesús todavía vivo, siendo el primer mártir del cristianismo una vez muerto Jesús San Esteban, otro de los santos venerados en fechas navideñas.



¿Qué les llevó a los magos de Oriente a embarcarse en un viaje largo desde Oriente hasta Belén?. Las profecías desde hacía siglos venían anunciando el nacimiento del Mesías "que sería el Pez y estaría bajo la Virgen" (Piscis estando su opuesto Virgo en el norte del cielo en aquellos días).
 En el evangelio de Mateo se relata que los magos de Oriente tenían conocimiento de las Escrituras (2:5-6) y en aquellos tiempos sólo los muy sabios y bien avanzados podían saber interpretarlas dada la complejidad de su simbología. Los sabios judíos, persas, babilonios, mesopotámicos y orientales en general, para comprender la complejidad de las Escrituras debían tener un conocimiento: el de la Astrología. De ahí que a Sus Majestades se les haya adjudicado el "título" de astrólogos. Por eso el 6 de enero es el Día Mundial del Astrólogo, aquel que lee las estrellas, siendo que el equinoccio de primavera es el día de la Astrología como disciplina. Pero nosotros los astrólogos celebramos nuestro día el día 6 de enero, Epifanía del Señor, Día de Reyes, en honor a Melchor, Gaspar y Baltasar, que gracias a sus conocimientos astrológicos pudieron llegar al portal de Belén pues habían sabido leer las estrellas. Y de ahí recibieron su "epifanía", pues andaban buscando el camino a Belén y cuando vieron por fin aquella conjunción con Sirio al frente por fin, dieron con su gran objetivo, vieron la luz, hallaron finalmente el camino, la solución. Cuando una persona tiene un repentino hallazgo, una solución a esa duda que la asalta ha tenido una epifanía.












En la página principal de nuestro blog la imagen de portada es aquella que reflejaba el cielo de Belén el día del nacimiento de Jesús de Nazaret bajo la Gran Conjunción en Piscis del 7. A.C. Y abre una sentencia del Auto de los Reyes Magos, pues tal es la importancia que tienen  Melchor, Gaspar y Baltasar con la Astrología, que no se podía pasar por alto su enorme legado astrológico, más allá de su capacidad de repartir regalos e ilusión. Por ello, en su honor, el 6 de enero los astrólogos festejamos el día de nuestros patrones.


"BALTASAR: ¡Dios vos salve, señor!; ¿sodes vos estrellero? Decidme la verdad, de vos saberlo quiero. GASPAR: ¿Vedes tal maravilla? Nacida es una estrella. MELCHOR: Nacido es el Criador, que de las gentes es señor. Auto de los Reyes Magos"




La historia que se cuenta en el evangelio de Mateo es la de que los magos de Oriente llegaron a Judea a la corte de Herodes, preguntando por "el rey de los judíos" que estaba por nacer. Herodes, muy sorprendido de que hubiera un rey mucho más rey que él, y que todavía no había nacido, se enfureció. Fue pues que Herodes mandó a los sabios de su corte a consultar las escrituras, y estos le aseguraron al monarca que según la profecía de Miqueas, era cierto que un Mesías iba a nacer y que el tiempo estaba cerca. Volviéndose a los magos de Oriente les sugirió que continuaran su camino hasta encontrar al niño y una vez lo hallaran regresaran a su corte para indicarle el lugar exacto de dicho evento para que así él mismo pudiera ir a adorarle en persona. Les engañó. Cuando los tres magos partieron, dice la leyenda, Herodes ordenó asesinar a todos los niños varones menores de dos años para que así no hubiera rastro del presunto Mesías que estaría muy por encima de él. Este hecho es conocido como la Matanza de los Santos Inocentes, un hecho muy discutido, pues sólo uno de los evangelistas (Mateo) cuenta este relato, siendo que ni Lucas, ni Juan ni Marcos hacen eco alguno de tal horror ni tampoco los escritos del historiador judío-romano Flavio Josefo, un autor considerado de los más fiables de la época, que de haber tenido lugar semejante barbarie hubiera quedado reflejado en sus escritos, pues él vivió aquellos tiempos y relató con mucha documentación todo lo acaecido en la Judea de la época y años posteriores.


















¿Qué fue de los Reyes Magos?. Según Mateo "y tras esto (adoración del Niño en Belén), como recibieron en sueños la advertencia de no regresar al palacio de Herodes, volvieron a su tierra por otro camino". Y a partir de entonces se les perdió el rastro.


Se cuenta que tras la resurrección de Jesús, cuando los apóstoles fueron enviados a sus respectivos destinos a evangelizar, santo Tomás apóstol se los encontró en el reino de Saba y les bautizó, y cuentan que al menos uno de ellos estuvo presente en la Crucifixión de Jesús, como muestra la novela y película de Ben Hur. Tomás les relató que el Mesías había resucitado como vaticinaron las profecías. Una vez bautizados y habiendo sido figuras clave en el nacimiento de Jesucristo, propagaron la Buena Nueva y por su fe, fueron martirizados según algunas leyendas, pero según el autor Juan de Hildesheim "tuvieron una muerte dulce y feliz tras su apostolado". Algunos autores siguiendo esta teoría aseguraron que terminaron siendo obispos de la época. La Iglesia les terminaría canonizando como los Santos Reyes Magos y su día de fiesta sería el 6 de enero (el día que comienza la Navidad para los cristianos ortodoxos).
Siglos más tarde, Santa Elena, madre el emperador Constantino, a la que le fascinaba esta historia, marchó a Saba y allí halló tres tumbas con tres cuerpos coronados e inscripciones que indicaban la realeza de los difuntos que parecían tres personajes muy importantes, y se los llevó a Constatinopla, siendo que Federico I Barbarroja en sl siglo XII durante una de las cruzadas, siguiendo el mapa donde los depositó la madre del emperador, halló los restos mortales de los tres reyes y se los llevó a la Germania de la época y en la ciudad de Colonia dejó los sarcófagos con las coronas halladas y los restos mortales de los tres reyes dentro de las tumbas en la que es la actual catedral de la ciudad. Están a la vista del público, por si es de interés.





                                   Reliquias de los Reyes Magos en la Catedral de Colonia





Y a Belén llegaron leyendo las estrellas, pues gracias a que eran astrólogos supieron encontrar su camino. Menuda epifanía.


Hoy día la fiesta de los Reyes Magos ha quedado como una fiesta infantil enfocada a los niños, que reciben regalos en este día, aunque en los últimos tiempos cogió fuerza la figura pagana nórdica de Papá Noël que también tiene una figura histórica de referencia: San Nicolás, el obispo que ayudaba a los niños y cuya fiesta se celebra el 6 de diciembre. En España, de toda la vida, han sido Sus Majestades Melchor, Gaspar y Baltasar los encargados de repartir regalos en la madrugada del 6 de enero entrando por las ventanas a lomos de sus camellos y a los que hay que dejar un refrigerio para que se despejen y repongan fuerzas. Hay adultos, que por tal motivo, por ser "una fiesta de niños" consideran que la Navidad termina una vez pasado el Año Nuevo, "¿para qué celebrar nada?", eso es para los niños. ¡Qué tristeza perder la fe en los Reyes Magos de Oriente!.Todos hemos sido niños, algunos no dejarán de serlo nunca, es más: no se debería dejar de ser un niño jamás. Que no se pierda la festividad de los Reyes Magos, se tengan niños o no. No dejéis de ser niños nunca. No perdáis la ilusión. Pocas figuras históricas y nada menos que relacionadas con la religión cristiana que aparecen en la Biblia han sido tan populares, puros mitos vivientes que esperemos prevalezcan sobre el tiempo. Salid a la ventana, mirad al cielo, allí están los tres y nos están mirando.


Esta noche se convierte en la noche más mágica del año, la noche en la que esperamos que los Tres Reyes Magos entren por las ventanas repartiendo regalos, para los adultos, no es otra cosa que la ilusión, la esperanza, perder la esperanza es el último signo de estar vivo. ¿Qué hay de malo en tener ilusión y esperanza por la vida?. Esa ilusión de pensar que un regalo está ahí, para nosotros, un regalo que no es ni material, sino simbólico. No hace falta ponerles vasos de leche con galletas y esperar a que entren por las ventanas, basta con salir mirando al Este del hemisferio norte en nuestro invierno boreal, y observarlos, pues ahí están y ya llegan. A Melchor, Gaspar y Baltasar se les puede encontrar en el cinturón de Orión, esos Tres Reyes, que en los alrededores del solsticio de invierno ven al rey-sol "nacer" de nuevo bajo un tiempo de oscuridad. El rey-sol naciendo delante de los tres reyes, está reflejado hasta en el cielo, el simbolismo guarda una magia maravillosa.


A Melchor, Gaspar y Baltasar, nuestros Reyes Magos, que están arriba siempre, se les puede ver todo el año con el cielo despejado, observando cómo nos portamos los humanos, vigilantes en todo momento. Y aunque la oportunidad de verlos puede ser cualquier noche estrellada, en la noche de hoy, la Noche de Reyes, la magia es diferente. Mirad al cielo, y soñad. Ahí les tenéis.


Puede que suene ingenua, pero sinceramente, en una noche como la de hoy, a las estrellas yo no puedo dejar de mirar.






Felices Reyes.




Nos vemos en las Estrellas.










Lectio Stellae