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BALTASAR: ¡Dios vos salve, señor!; ¿sodes vos estrellero? Decidme la verdad, de vos saberlo quiero. GASPAR: ¿Vedes tal maravilla? Nacida es una estrella. MELCHOR: Nacido es el Criador, que de las gentes es señor. Auto de los Reyes Magos
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miércoles, 5 de enero de 2022

Reyes Magos 2022: Vivir una Epifanía astrológica



En algún momento he tenido que explicarle a una persona que consulta su carta astral, en qué consiste vivir una epifanía astrológica. Se trata de un momento en el que se da un tránsito astrológico que produce una manifestación en la vida de una persona que es reveladora y suele cambiar su vida, pues es algo realmente valioso que se le acaba de manifestar. 

Como todos los años en este día mágico, como lo es el día de Reyes, siempre traemos por nuestro rincón un artículo homenaje a los santos patronos de los astrólogos: los Reyes Magos de Oriente. 

Si es la primera vez que vienes al rincón estrellero, puede que te interese leer los artículos previos sobre estos entrañables personajes bíblicos, que tanta ilusión nos hacen, a los niños, a y los que no lo somos ya. (Basta con buscar en las etiquetas de Reyes Magos y ahí contamos su historia y demás datos de interés desde que se fundó este blog). 






El día 6 de enero se conoce como la Epifanía del Señor, en referencia a cuando Jesucristo se manifiesta en la Tierra como Dios hecho hombre. La palabra griega "epiphanós" significa literalmente "darse a conocer, manifestarse". Aunque la fecha  oficial de su llegada al mundo se celebra un 25 de diciembre, según la leyenda, los magos, aquellos sabios de Oriente, aparecieron en la ciudad de Belén 12 días más tarde de la Natividad, el día del nacimiento, ¡y qué nacimiento!. 

La señal que apareció en el cielo que fue la que guio a los sabios, fue una estrella, la famosa estrella de Belén de la que tanto hemos hablado en el blog, que les indicó el lugar exacto del nacimiento del Rey de Reyes. La famosa estrella de Belén bien pudo ser la mega conjunción en Piscis de Saturno-Júpiter-Venus-Luna-Sol, una maravilla celestial que marcó el inicio de una nueva era. Y que es la imagen de cabecera de este nuestro blog. 


Qué fascinantes son los Tres Reyes Magos. En otros idiomas como el inglés, se les conoce como "the Three Wise Men" (los tres sabios) y en Alemania se va más allá: "Heilige Drei Könige", que viene a ser "los Santos Tres Reyes", porque tienen categoría de santos, y no es tontería: fueron los primeros paganos de la Historia que se postraron ante Jesucristo, cuando este era tan sólo un niño recién nacido, cuando nadie sabía (sólo los sabios), cuál era la misión que iba a realizar aquel niño cuando fuese un hombre. 


"Magós" era la palabra griega para designar a una persona llena de sabiduría, que significaba "maestro, sabio", en alusión a la posible procedencia de los míticos Melchor, Gaspar y Baltasar, sobre una posible vinculación a la casta sacerdotal persa de la época, que rendía entonces culto a un precursor del cristianismo en Oriente, en el imperio persa, la actual Irán, como lo era el Zoroastrismo, una religión que tiene muchos elementos comunes con la religión judeocristiana. Y la casta sacerdotal de la misma, realizaba una práctica, como lo es el estudio de los astros, por ello es normal que incluso en las misas cristianas católicas del día de la Epifanía, muchos sacerdotes mencionen la posibilidad, de que los Reyes Magos fueran astrólogos, porque para seguir a una estrella, desde luego hace falta conocerlas. 


Viajemos en el tiempo 2022 años hacia atrás, imaginemos a estos tres hombres (aunque nunca se dijo que fueran tres, pero nos gusta creer que sí, porque nos encanta su leyenda) estudiando los astros y las escrituras sagradas llenas de profecías, entre las cuales, estaba aquella que predecía un nacimiento que cambiaría la historia de la Humanidad. El nacimiento de un misterioso niño, que venía a salvar al mundo. Los profetas como Isaías, Jeremías, Miqueas, y la famosa profecía de Balaam, anunciaban esta gesta que estaba por venir, y sería una señal en el cielo la que marcaría tamaño evento. 

Imaginemos a esos tres hombres, en pleno estudio y descubriendo esta maravilla, marcada por una estrella. No se quedaron quietos y decidieron abandonar sus lugares de origen, en un Oriente muy lejano, para viajar por tierras incluso inhóspitas, y hacer miles de kilómetros hasta dar con esa señal que les indicaba el lugar del nacimiento del gran rey que estaba por nacer. Se tiene que tener muy claro que algo maravilloso va a suceder para coger y dejarlo todo, sus casas, a sus familias, sus tierras, y emprender esta gesta, para llegar lejos sin saber exactamente a dónde, porque no sabían el lugar exacto, hasta que apareciera esa señal en el cielo que les indicara dónde tendría lugar la gran maravilla. 

Y en medio del viaje, ahí aparece la señal celeste que les indica dónde ha nacido el Cristo que va a cambiar el mundo y la Historia para siempre. Y fue una estrella. A ese fantástico hallazgo es a lo que se conoce como la Epifanía: la manifestación de Dios en la Tierra, apareciendo en el cielo. 

Tener una epifanía es encontrar una grandísima manifestación, es dar con la respuesta necesaria que nos lleva a descubrir un hallazgo que nos despeja toda dudas, hemos dado con todo un descubrimiento, y esto, también se refleja astrológicamente en el cielo. 



Tal vez a lo largo de vuestras vidas habéis vivido un momento así, el momento revelador. ¿Y cómo descubrimos en nuestras cartas natales que estamos viviendo una experiencia así?. 









Aspectos astrológicos de la Epifanía 


La Epifanía es la gran revelación. Y se manifiesta de muchas formas, a través de estrellas claro, y vamos a ver cuáles son esas estrellas que nos están mostrando una manifestación en nuestras vidas. 


Urano es un planeta que entra de golpe y allá lo que toca suele poner patas arriba, pero poco se comenta que este planeta, con los sustos que da a veces, y las sorpresas no muy bienvenidas que nos da en otras ocasiones, es un planeta vinculado a las grandes revelaciones que nos despiertan de golpe. Un tránsito de Urano hacia la Luna es uno de los famosos aspectos que nos traen una respuesta, y se experimenta de golpe, y se vive primero desde la convulsión de las emociones, no sin nervios, pero se halla el fogonazo mental que hacía falta para resolver el misterio y disipar las dudas. Urano hacia Mercurio lo que hace es despertar la mente de golpe, estás tan tranquilo y aparece la explosión en la mente que indica hallazgo, descubrimiento, y es de golpe, muy revelador este aspecto, es como estar leyendo un libro y en un par de líneas aparece el mensaje que te va a cambiar la vida para siempre. 

Urano tiene otro potente detonador de epifanías, como lo es su unión hacia Plutón, o cuando transita al Plutón natal de la carta astral. Este aspecto funciona como cuando algo incómodo recorre tu cuerpo, sabes que algo pasa, no lo identificas pero es una sensación que te está diciendo que algo va a resurgir y no esperas qué es. Como si de repente te diera por cavar un hoyo para plantar una planta, descubres enterrado un cofre lleno de respuestas que te cambiarán la vida, porque te harán descubrir algo que estaba enterrado, ni sabías qué era ni quién lo dejó ahí, pero estaba oculto para que algún día tú lo descubrieras. Y el contenido del cofre tiene cosas que te pueden dejar de piedra, pero han venido a solucionar tu vida, no sin antes agitarla, porque Plutón es así, algo bestia en su forma de proceder. Es este un poderoso aspecto astrológico que si encima toca a la Luna o al Sol, hace que el cofre salga a la superficie de repente, la misma tierra se abre a lo bestia y ahí está tu revelación. No se dice que sea agradable, porque no se espera que suceda algo así, y a lo mejor el contenido del cofre no es lo que te gustaría ver en ese momento, el literalmente, como si desenterraran a un muerto, pero que trae una información que necesitas urgentemente saber en ese momento de tu vida. Pasarás los días algo inquieto, incluso con malestar, no esperabas algo así, pero es necesario que suceda, porque algo en tu vida debes solucionar y esa epifanía es tu respuesta. 






El bueno de Júpiter es otro encargado de traes bonitas epifanías, su forma de actuar es diferente, de buen rollo, magnánimo, generoso, a nadie le amarga un caramelo llamado Júpiter. Uno de los aspectos que más gustan de Júpiter cuando trae bonitos mensajes del cielo, es la posición hacia Urano, eso es una revelación bonita, muy bonita, que indica el descubrimiento de una verdad necesaria que debemos saber, pero no se sufre un trance convulso en el proceso, como se puede tener con Urano y Plutón. Se tiene un impacto psicológico bajo este tránsito, pero es bueno, es revelador y nos ayuda a descubrir algo positivo que necesitamos descubrir. Además suele tener grandes cambios que alteran la vida, y generalmente son para bien, por nuestro bien y con el fin de que seamos felices. 

Júpiter, asociado al cachondeo, a la fiesta y la alegría, tiene una faceta de la que se habla poco, y es la de su lado místico religioso, que se incrementa considerablemente cuando se une a Neptuno. Aquí la revelación que experimenta una persona torna a una experiencia mística  incluso aunque  no se sea una persona religiosa o se posea la mentalidad más práctica y lógica del mundo. Si se es religioso (da igual el creo o religión de la persona) entonces la experiencia va a alcanzar cotas tremendas de conexión celestial. Una unión de Júpiter-Neptuno y Venus, vendría a ser el éxtasis místico que experimentaba Santa Teresa de Ávila, que vivía prodigiosas visiones en trance aunque su cuerpo estaba en una calma total, que la transportaban a otro mundo. Bajo una posición así nuestra faceta espiritual se ensancha y nos completa, es estar lleno de un espíritu místico y muy trascendental; las personas que rezan mucho, o que sus vidas están vinculadas a la religión, como sacerdotes, monjes y monjas (sean orientales u occidentales), personas que tienen devoción, aquellas que sienten un poder especial con Dios, pueden experimentar visiones, mensajes claros, manifestaciones increíbles, y les pasa en solitario, cuando están solos, no lo ve nadie, pero sólo lo ven ellos, y es algo que cambia la vida de muchos. 

Un particular dato con Júpiter hacia Neptuno, es que la persona va a experimentar un momento de su vida en el que se le va a mostrar un mensaje del cielo que le está indicando un despertar con respecto a una situación de su vida que no iba por el camino correcto, y la persona en vez de tomárselo mal, lo que hace es con ese espíritu magnánimo de Júpiter, dar gracias por haber experimentado esa sensación ya que ha descubierto algo necesario sobre su existencia. Es común vivir un tránsito así cuando se tiene un sueño en la mente que se sueña con alcanzar, pero no es real, y la persona que va a experimentar el tránsito, recibe el mensaje de que perseguir el sueño es una quimera, porque su camino no va por esa dirección, ya que lo que le espera es otra cosa, muchísimo mejor, que es lo que le va a hacer feliz de verdad. En vez de tomárselo mal, la persona recibe incluso un alivio en su vida que le deja con una inmensa paz, porque ha hallado la respuesta necesaria. El mensaje es satisfactorio, bonito, se vive una inmensa calma interior, se está en paz con la vida y el universo. Aquí se suelen abrir capítulos de la vida que son nuevos, llenos de esperanza. 

Es esta posición una de las más bonitas en cuanto a revelaciones se refiere, y por cierto, tendremos una en abril de este 2022 que acaba de empezar. ¿Qué mensaje se nos mostrará?. 

Otra posición muy vinculada a las grandes epifanías es la unión de Júpiter con Saturno. En el año 2020 durante el mismo día del solsticio de invierno, tuvimos una exacta en Acuario, de hecho se debatió la posibilidad de que fuera una versión 2.0 de la mítica estrella de Belén. Aquí la revelación consiste en darse cuenta de una realidad de la vida que al principio puede ser algo dolorosa, pero es necesario conocerla y después con disciplina y sentido de la realidad, tras haber descubierto esa verdad, se actúa en consecuencia, con madurez. Puede parecer no tan "mágica" como las otras anteriores de Júpiter, pero es una percepción erróena: es una conjunción muy bonita que significa hallar las claves para superar las barreras de la vida, conocer los obstáculos que están en el camino, y sobreponernos a ellos. Trae oportunidades muy buenas de crecimiento personal, también se vincula a hallazgos que se remontan a un tiempo atrás, donde se quedaron las cosas paralizadas, y ahora es cuando por fin algo empieza a moverse porque se ha descubierto qué era lo que impedía el avance. Bajo esta posición, la persona se da cuenta de repente de que algo en su vida debe cambiar, y lo empieza a poner en práctica. Aunque se tiende a mirar a Saturno con recelo, por sus imposiciones y trabajo por hacer, es una fantástica posición reveladora que trae suerte súbita, cuando menos se lo espera, y solemos pensar que eso de irrumpir de golpe es cosa de Urano, pues Saturno nos puede sorprender para bien cuando se une a Júpiter como en esta conjunción. Es tan buena esta posición, que hasta cuando en un momento de la vida dado se viva bajo restricciones o alguna imposición, la persona que es afortunada de recibirla con buenos aspectos en la carta natal, no se sentirá restringido u oprimido, porque esta posición actúa muy en conexión con el espíritu y en interior de la persona. Como en el solsticio de invierno del aciago 2020, que tuvo lugar esta conjunción, hubieron muchos que a pesar de cómo estaba el patio, no experimentaron sentirse restringidos por las normas o por los cambios gordos a los que nos teníamos que enfrentar por la situación de aquel año, porque va mucho con el interior de la persona, que se va a reflejar fuera. 


Si a todos estos aspectos tanto de Urano, Júpiter y Saturno, les añadimos aspectos a la Luna y Sol, la epifanía será más intensa, más espectacular y mucho más marcada para la persona que la está experimentando. 

No sólo son posiciones astrológicas que se manifiestan a un individuo, sino que estos tránsitos astrológicos influyen a nivel mundial y social, y una gran revelación se produce que cambia la Historia, se manifiesta algo que es de suma importancia para el mundo. Puede ser un descubrimiento científico, o el hallazgo de tesoros ocultos, avances y grandes hallazgos que vienen del pasado y son importantes para el futuro de la humanidad. 



Esta noche, si el cielo os lo permite, mirad hacia el este a partir de las 19:00 horas de la tarde, si estáis en el hemisferio norte, los amigos del hemisferio sur la pondrán ver poco antes del amanecer. Ahí están esos tres sabios que un día lo dejaron todo para vivir la gran manifestación, la gran epifanía, y no se lo esperaban. Se encuentran en el cinturón de la constelación de Orión. 




¿No crees en los Reyes Magos porque piensas que eso es una leyenda para niños?. No pueden ser sólo fruto de una leyenda ficticia, cuando en la Biblia ya los mencionan, y nos seguimos acordando de ellos después de 2022 años. Después de visitar al Niño de Belén se fueron por otro camino para evitar a Herodes, y se dice que no se sabe dónde fueron a parar. Claro que lo sabemos: están en el cielo, y se dejan ver durante todo el año. 



Felices Reyes. Feliz día del Astrólogo. 



Nos vemos en las Estrellas







Lectio Stellae




martes, 5 de enero de 2021

Tres Reyes Magos y tres estrellas mágicas: el Cinturón de Orión

Baltasar: Dios vos salve, Señor, ¿sodes vos estrellero?, decidme la verdad, de vos saberlo quiero.
Gaspar: ¿Vedes tal maravilla?, nacida es una Estrella.
Melchor: Nacido es el Creador que de las gentes es Señor.

                                                -Auto de los Reyes Magos-



Como todos los años por la fiesta de Reyes, en este blog se publica un artículo relacionado con Sus Majestades de Oriente, ya que dentro de la Astrología, se les tiene un gran respeto. Y en el mundo cristiano y en los países en los que se celebra su fiesta (España como uno de ellos donde la fiesta es importante), se les quiere mucho, se les espera con ilusión, y no sólo por los niños, sino por los mayores, siendo ya desde la víspera una noche que se siente mágica.  




Desde el comienzo de este blog hay un espacio reservado para ellos, la foto principal de nuestro blog es la de la posible Estrella de Belén que los sabios de Oriente pudieron haber visto en su camino hacia Belén, para poder conocer y adorar al que desde tiempos primitivos y como decían las Escrituras, estaba llamado a ser el Mesías, el Rey de los Judíos, Jesús de Nazaret. Esa "Estrella de Belén" entra dentro de las probabilidades de ser la Gran Conjunción que tuvo lugar en Piscis entre el Sol, la Luna, Júpiter, Saturno y Venus en el signo de Piscis, allá por el 6. A.C. Esta teoría estaba apoyada por el gran astrónomo Johannes Kepler, que publicó allá por el 1607. 


En este blog tenemos artículos relacionados, todos publicados en la fiesta de Reyes a lo largo de la historia de este blog, que recogen información variada sobre estos queridos y enigmáticos personajes. Desde el origen de sus nombres, la información en los evangelios, su vinculación con la astrología, su origen y procedencia, investigaciones históricas recogidas, la ubicación de sus tumbas en la catedral de Colonia, Alemania, porque existe una tumba de los Magos de Oriente y el Papa Juan Pablo II oró ante la misma en su visita a la ciudad; no es el único Papa que ha tenido su admiración y respeto ante la figura de los Magos, el propio Benedicto XVI publicó una obra sobre la Infancia de Jesús, y ubicó a nuestros queridos Reyes Magos en Andalucía como tierra de origen (quién sabe, quizás Tartessos, actual Doñana). Por si tenéis interés, aquí está toda la información al respecto de nuestros reyes predilectos:


http://estrelleros.blogspot.com/2017/01/tres-magos-tres-sabios-tres-astrologos.html


http://estrelleros.blogspot.com/2018/01/epifania-la-revelacion.html


http://estrelleros.blogspot.com/2019/01/leyendo-las-estrellas-los-tres-reyes.html


http://estrelleros.blogspot.com/2020/01/steleros.html


Es tal su vinculación con la astrología, que el 6 de enero se celebra el Día del Astrólogo en su honor, aunque el día mundial de la astrología sea el día del equinoccio de primavera, se celebra este día el arte de la astrología, pero la figura del astrólogo, es para el Día de Reyes, en la Epifanía del 6 de enero. 





De los Reyes Magos corren un sinfín de leyendas, sólo aparecen en el evangelio de Mateo en el capítulo 2 del versículo 1 al 12, y como siempre se ha indicado en este blog, partiendo de la información recogida sobre ellos, en ningún momento del evangelio se dice ni que fueran tres ni que se llamaran Melchor, Gaspar y Baltasar, ni tampoco que fueran reyes, en el sentido de ser gobernantes de algún lugar de aquellos tiempos. Se les atribuye este número por ser tres los regalos que le ofrecieron al Niño Jesús recién nacido: oro (como condición real del Niño), incienso (su condición divina) y mirra (la parte mortal de Jesús que sería su destino en la Cruz, con la mirra se embalsamaban cadáveres de personas relevantes en aquellos tiempos en Israel). En el evangelio de Mateo se les denomina "magos" por la palabra griega "magós" que significaba "sabios" o "maestros"; dando a entender, que eran hombres sabios, que sabían de algún conocimiento, quizás sacerdotes de alguna casta espiritual del Oriente, pero no se indican que fueran gobernantes de ningún sitio, sólo "sabios". Y para partir desde algún punto del Oriente hacia Belén, siguiendo una estrella, porque eso sí que lo menciona el evangelio de Mateo, hay que saber de estrellas y constelaciones, ya que en esos tiempos (y se sigue haciendo hoy día por mucho GPS que tengamos), los viajeros y navegantes seguían las estrellas del cielo para guiarse. Por ello a los Reyes Magos, aquellos sabios, se les suele atribuir que podrían ser astrólogos y tener conocimiento del cielo para poder interpretar qué quería decir la estrella, dónde les llevaba, qué significa esa estrella y qué era lo que tenía prometido. 





Uno no coge y se pone a viajar sin más desde lejos siguiendo una estrella si no sabe qué implica la misma, y se sabe que la Estrella de Belén les guió hasta el lugar donde había nacido el Niño, aunque es posible que no llegaran esa misma noche del nacimiento de Jesús, sino semanas más tarde, unos dicen que doce días después del Natividad, otros dicen que meses, y otros dicen que por lo menos dos años. 

La tradición es la tradición y nos gusta ver en un Belén ese pesebre con María, José y el Niño Jesús rodeados de los Tres Reyes Magos adorando al niño, con el buey, la mula y unos cuantos pastorcitos aparte de los ángeles, que fueron los que anunciaron esa noticia. Y esa tradición de siglos ya, nos encanta, en la cual son tres reyes y se llaman Melchor, el anciano del grupo y de pelo canoso que representa a Europa, Gaspar, el pelirrojo que representa a Asia, y Baltasar, el negro que representa la juventud del hombre y a los pueblos africanos. 

Y nos sigue encantando pensar en esa idea de que la noche del 5 al 6 de enero, aparezcan con sus camellos dejando regalos en nuestra casa, o levantarnos la mañana del 6 de enero con ilusión por si ha caído algo, da igual la edad que se tenga, los Reyes Magos son los Reyes Magos; a muchos la Navidad no les gusta, no la celebran, porque se puede o no se puede creer ni tener sentimiento religioso, pero los Reyes Magos son los Reyes Magos, ¿verdad?. Usted puede tener más de 40 años pero se come el roscón le guste o no la Navidad, y se va a ver una buena cabalgata porque los Reyes Magos son los Reyes Magos, son mágicos, no hay más. 

¿Has mirado por la ventana durante la Noche de Reyes, aunque sea sólo antes de acostarte?. Mira arriba, más arriba, en el cielo, porque los Reyes Magos, están ahí, y los puedes identificar. 



La Constelación de Orión



El Sol cuando llega el solsticio del invierno, normalmente el día 21 de diciembre, se muere. Tal cual, se queda quieto por tres días, y llega el día 25 de diciembre, tres días después, y empieza a levantarse, ya la luz empieza a durar y los días se alargan. Después de tres días muerto, el Sol resucita, ¿os suena esta historia?. Y desde tiempo antiguo se decía, que ese Sol "renacido", lo hacía delante de Tres Reyes, que no eran otros que la intrigante e hipnótica constelación de Orión. Desde tiempos muy antiguos, ya estando el cristianismo asentado, se decía que las tres estrellas del Cinturón de Orión son los Reyes Magos, aunque ya desde tiempos muy muy antiguos, los tiempos del Antiguo Egipto o en la cultura celta, la constelación de Orión ha sido importante (Stonehenge por ejemplo) y se le ha atribuido una condición real. 





En nuestra cultura mediterránea de religión judeocristiana (escribiendo desde España para todo el planeta), se atribuye el Sol como un símbolo de Jesucristo y a la constelación de Orión como los Tres Reyes, el Sol "muerto" en el solsticio de invierno nace tres días después delante de Tres Reyes, como si fuera una representación celestial de lo que pasó en la Belén de Judá allá aproximadamente en el siglo 6 A.C  ¿Cuáles son las estrellas del Cinturón de Orión que representan a los Reyes Magos?. 

A la constelación de Orión se le llama Orión el Cazador, que lleva el atuendo propio de un cazador y justo en su cinturón se sitúan las tres estrellas que tanto llaman la atención. Se sitúan bajo la constelación de Tauro, aunque por la precesión de los equinoccios, estas estrellas están en el signo de Géminis. Orión era un gigante cazador que fue creado de un buey por los dioses, Júpiter (Zeus), Neptuno (Poseidón) y Mercurio (Hermes), ante la petición de Ireo, un apicultor que entretuvo a los dioses y éstos les concedieron un deseo. Ireo no tenía hijos, porque no tenía esposa ya que era viudo y era anciano, así que los dioses le dijeron que para crear un hijo, debía matar a un toro y orinar sobre su piel, llevando esto mismo a la sepultura de su difunta esposa. Y de esa peculiar concepción, nació Orión. Orión se convirtió en un gigante cazador, que tenía capacidad de andar sobre las aguas, así como curiosidad, y cierto día se fue a la isla de Quíos, atacó a Mérope, la hija de Enopión, y éste en venganza por haber ultrajado a su hija, le dejó ciego. Un Orión ciego se encontró con Hefesto, dios del fuego, y le aconsejó que para curarse debía ir a Oriente para tal fin; durante el camino, este fanfarrón en sus aventuras, se jacataba de que podría matar a todos los animales de la Tierra, y fue la madre Tierra, alarmada ante tales ofensas, la que mandó a un escorpión para que matara a Orión, y finalmente, éste lo hizo. Ante la muerte de Orión las diosas solicitaron a Zeus-Júpiter que le colocara en un lugar en el cielo, y éste accedió a la petición, pero no sólo colocó a Orión, sino también a Escorpión, y así se terminaron colocando en el firmamento ambas constelaciones, una enfrente de la otra. 


En la constelación de Orión hay un montón de estrellas, muchas, siendo las más famosas aquellas que componen el cinturón, de las que hablaremos aquí esta vez, pero están por ejemplo algunas que seguro que os suenan como Betelgeuse, Bellatrix, Rigel, y muchas otras más, pero es el cinturón del gigante cazador, donde están los Tres Reyes Magos.






Estrellas Fijas del Cinturón de Orión



En el uniforme del cazador, en el cinturón, se encuentran esas tres estrellas que representan a los Tres Reyes. 

Vamos a empezar, para situarnos, con la que está arriba de las tres. En el 22º22 de Géminis se encuentra Mintaka, en Delta Orionis; es de color blanco y de un violeta pálido que en una noche limpia se distingue este brillo, su nombre en árabe significa literalmente "cinturón", desde el hemisferior norte se encuentra mirando hacia el sur desde el este y a la derecha, y desde el hemisferio sur, se encuentra mirando al norte y se ven desde la izquierda en el este. De naturaleza saturnal y mercurial, otorga fortuna estando sola. Es una estrella que literalmente, combate con la lengua, con la palabra, esa es su arma, y cuando una persona con esta estrella marcada en su carta, es atacada por alguien a través de la palabra, la persona atacada tiene la creencia que su oponente y agresor, tendrá un castigo que provendrá del cielo, esto es, a esa persona "le traerán carbón". 






La segunda estrella, la del medio, es Alnilam, en el 23º28 de Géminis. En ella están la esencia de Júpiter y Saturno, dos pesos pesados, y se vincula con legados y herencia, otorga honores públicos, la fama viene al poco de darse a conocer y suele ser fama duradera, pero en temas amorosos, hace que la persona no sea tan afortunada porque la persona se queda ciega (como Orión) y toma malas decisiones en este terreno; bajo esta estrella, si mal aspectada, se cumple el dicho "el amor es ciego". Es una estrella muy brillante y se le adjudica el ser "la sonrisa de Júpiter y Saturno", pues cuando estos dos planetas trabajan juntos y otorgan favores, otorgan tremendos favores, si esta estrella está bien aspectada, la persona será muy afortunada porque vivirá milagros y recibirá ayuda del cielo. Curiosamente con esta estrella se cumple algo que nos encanta de cara a los Reyes Magos: el que se porta bien obtiene enormes recompensas y regalos. Ya se sabe que Saturno es el que mejores recompensas da, y Júpiter es el benefactor por antonomasia. Le sucede lo mismo que a su compañera Mintaka, que otorga fuerza por la palabra y también si ataca, lo hace a través de la misma, siguiendo la premisa de que aquel que ataca será castigado. Esta estrella conjunta a planetas personales y dependiendo de cómo estén, si en buen estado o no, hará que se obtengan legados buenos, felicidad duradera, honores militares y de estar en mal estado traería peligros en los viajes y pérdidas o problemas con los legados. 





La tercera estrella del cinturón, la de abajo, es Anitak, en el 24º41 de Géminis. Está asociada a las espadas, nada es casual, pues es una estrella que engloba la energía de la Luna y Marte, siendo esta combinación tremenda para el combate y la lucha, enérgica, y que da mucho coraje, especialmente para emprenderse en aventuras que suponen empresas peligrosas, imposibles, para esta estrella no hay imposibles, se embarca en un objetivo, y lo cumple con todas las consecuencias. Es muy buena para la investigación detectivesca, descubrir dónde se halla aquello que se busca, la pista clave, le gusta investigar en la oscuridad de la noche. Esta estrella tiene un posible significado que puede ser "joya", "perla". Y aquí tenemos otro rasgo de Rey Mago, que debe buscar en la noche una pista que le lleve a su destino, esa estrella, mientras va cargado con joyas, ¿será el rey portador del oro?. 

Las tres estrellas están vinculadas a los viajes largos y especialmente, si éstos tienen un fin religioso, como las peregrinaciones a lugares santos, al igual que los Magos, que desde muy lejos, tuvieron que seguir sus conocimientos en estrellas para ser guiados hasta Belén de Judea, siendo su hazaña la considerada como la primera peregrinación cristiana de la Historia. 


Y desde el Oriente, por el Este, en el hemisferio norte, aparecen los Tres Reyes Magos siendo bien visibles, todo el año, pero es mágico de verdad, observar el cielo para verlas en enero, en la noche del 5 al 6, y durante los días posteriores del mes, porque el brillo es especial, parecen mágicas. No son estrellas cualquiera, inspiraron a los antiguos egipcios para construir las famosas pirámides, y también a los celtas de Gran Bretaña para la construcción de Stonehenge, en lo que parece uno de los más antiguos observatorios astronómicos de los que se tenga constancia, aparte de lugar sagrado y ritual. 




La Magia de la Constelación de Orión


¿De dónde procede esta fascinación con Orión y por qué se le atribuye una vinculación con lo mágico, diciembre y fenómenos en el cielo?. ¿A partir de cuándo surge y en qué época que muchísimas culturas tienen vinculación a estas estrellas y a un suceso particular que tiene simbología real y hasta sagrada?.





Desde el 24 de diciembre se ve a las tres estrellas del cinturón salir con fuerza y brillo, más brillantes que nunca, por el este desde el hemisferio norte, es muy curioso que hagan acto de presencia de forma espectacular en la época navideña. 

Se supone que estarían mirando al amanecer del día siguiente, el día 25 de diciembre, el día de Navidad, tres días después del solsticio de invierno como el día más corto del año. Las culturas paganas precristianas europeas como la griega y romana o la celta y nórdica, y del Oriente como la hindú, persa, babilónica o del Asia Menor (Turquía), solían tener como curiosidad una deidad solar que nacía alrededor del 25 de diciembre, tres días después del día del Sol que muere, ese día del solsticio del 21, para resurgir al tercer día, el día 25, cuando se aprecia ya el sol más luminoso y duradero en el cielo (el Sol Invictus romano, que vence a las tinieblas). Las culturas paganas celebraban enormes fiestas en los días de diciembre del solsticio, celebrando la alegría y la esperanza, porque volvería la luz y el calor, la cosecha, el abastecimiento y la comida, la abundancia. En la cultura cristiana se celebra el Nacimiento de Cristo, que trae paz y amor al mundo, muriendo por los pecados de la Humanidad, resucitando al tercer día de su muerte. 

Algunas teorías antiguas decían que el propio cinturón de Orión era la misma Estrella de Belén, la que guió a los magos, pero los estudios recientes al respecto, parecen tirar más por la posibilidad de la Gran Conjunción en Piscis del 6 A.C a la que apuntaba Kepler, aunque a lo largo de la Historia, y hasta hace unas décadas, se estudiaba la posibilidad de que la famosa estrella de Belén fuese un cometa o una supernova incluso. Y mucho se ha hablado de que aquello que seguían los magos, era nada menos que Sirio, teoría sostenida durante décadas. 

El enigma del Cinturón de Orión y su vinculación a tanta leyenda de muchísimas culturas y el mes de diciembre, ha provocado que se realicen estudios astrológicos al respecto que son bien interesantes. 

Partiendo de la teoría de que Orión fuera la estrella de Belén, este bloguero, David Peters, realizó su propio estudio al respecto tomando el programa Stellarium, usó la localización de Tel Aviv en Israel, como capital del país y ciudad grande, siendo este país el original de Jesucristo, para comprobar cómo se coloca Orión con respecto al Sol en el mes de diciembre, especialmente el día de Navidad, que es lo que verían los Magos de Oriente para guiarse desde el propio Oriente hacia el oeste, la ciudad de Belén de Judea. Estudio realizado en el 2018, en la imagen muestra que las estrellas de Orión no se alinean con el Sol, o apuntan directamente a él en el amanecer del día de Navidad, pero las estrellas del cinturón apuntaban algo lejos del este en el amanecer. 

Ahora viene lo bueno, que debido a la precesión de los equinoccios, ese ciclo que toma años y años y provoca que las constelaciones se muevan por el cielo, la cosa empieza a cambiar.


Imagen tomada del 2018:







Y ahora según David Peters, resetea el programa Stellarium al Año Cero, tomándolo como referencia al año del Nacimiento de Cristo, y esta vez las estrellas de Orión están alejadas del Sol en el momento del Amanecer del día de Navidad:






Por lo tanto, según este experimento, esa leyenda de Tres Reyes en el Cielo no se dio por la época presunta del nacimiento de Cristo, tuvo que ser algo mucho anterior esa vinculación de Orión al Sol naciente en diciembre, estaríamos hablando de algo muy muy antiguo. 

Peters decide resetear el programa al año 3000 A.C, en el día del solsticio de invierno, encontrando una sorpresa. Esta vez, las estrellas del cinturón se encuentran alineadas perfectamente al Sol y a ¡Sirio! 







Como comenta el autor en el blog, ese fenómeno extraordinario pudo ser el que motivara a los habitantes de las Islas Británicas, a construir Stonehenge por esa época, y en Egipto antiguo se estarían erigiendo las Pirámides.


Info del blog del cual se extraen los datos: https://pterosaurheresies.wordpress.com/2018/12/24/a-christmas-story-the-three-kings-and-the-star-of-bethlehem/


Normalmente esto lo vemos en documentales de la tele o en ensayos y libros, esa posibilidad de vinculación a Orión en ritos sagrados y construcciones de lugares sacros de civilizaciones antiguas, aunque no siempre ha quedado claro y son teorías. 

Y hoy en la celebración de Reyes, vemos a nivel astronómico y astrológico, cómo Orión ha estado involucrada en eventos de importancia durante el solsticio del invierno con el Sol (nuestra Navidad actual), y gracias a estos datos, descubrimos datos muy interesantes. 

Aparte del ámbito astronómico, está lo que las culturas alrededor del mundo han considerado sobre el cinturón de Orión. Muchas eran las culturas que sostenían que los humanos venimos de las estrellas al igual que los dioses, los egipcios creían esto, y los persas, y los babilónicos, los indios nativos americanos, tribus nativas de México en la era precolombina; incluso hay una leyenda dentro del pueblo gitano que dice que provienen de esta misma constelación de Orión y lo dice la canción "que tengo sangre de reyes". Estudiada, rastreada, fascinante y misteriosa. Unas culturas vinculaban al Cinturón de Orión con lo divino, otras a lo sagrado, pero en unanimidad, todas le asignaban un estatus real, de realeza, las estrellas son llamadas Los Tres Reyes en varios idiomas y dentro de muchas culturas a nivel global (buscad que os va a interesar), y nosotros en español, las llamamos Los Tres Reyes Magos: Melchor, Gaspar y Baltasar. 



Feliz Noche de Reyes



Nos vemos en las Estrellas




Lectio Stellae