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BALTASAR: ¡Dios vos salve, señor!; ¿sodes vos estrellero? Decidme la verdad, de vos saberlo quiero. GASPAR: ¿Vedes tal maravilla? Nacida es una estrella. MELCHOR: Nacido es el Criador, que de las gentes es señor. Auto de los Reyes Magos
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miércoles, 6 de abril de 2022

Conjunción Júpiter y Neptuno en Piscis, 12 de abril de 2022: Bendición

 Un fenómeno astrológico esperado desde hace ya tiempo, tiene lugar en plena Semana Santa. El día 12 de abril a las 16:42 horas de la tarde (hora peninsular española), Júpiter y Neptuno se unen en el grado 23º del signo de Piscis creando una conjunción de esas que se producen cada mucho tiempo. Incluso "una vez en la vida".











Antecedentes 


"Una vez en la vida", y es así, aunque Júpiter y Neptuno se unen cada 13 años aproximadamente, la última vez que Júpiter y Neptuno se unieron en el signo de Piscis fue nada menos que en 1856, y no volverá a darse en este signo hasta el año 2188. Y nosotros vamos a presenciarlo así como nuestros antepasados la presenciaron hace 166 años. 

Echemos la vista atrás, ¿qué pasó en el año 1856 y qué eventos estaban teniendo lugar en aquella época?. Aquel año bisiesto se vio envuelto en una serie de eventos mundiales que no estuvo exento de guerras, curiosamente estaba teniendo lugar la guerra de Crimea, que vio su fin el día 30 de marzo con un tratado en París. No hay mucha diferencia en el 2022 cuando ha tenido lugar el conflicto entre Rusia-Ucrania, y se dice que para la fecha del 12 de abril pueden mermar las hostilidades y se puede buscar una solución. 

Al final de aquel año, el imperio británico declaró la guerra a Irán, como otro de los conflictos bélicos que estaban teniendo lugar en el mundo, pero aparecían negociaciones para terminar con estas hostilidades entre países. 

Como otro evento significativo del año 1856, nada más empezar el año, naufraga en Chile el barco de vapor "Cazador", que está considerado como el mayor naufragio ocurrido en Hispanoamérica hasta la fecha. 

Aquel año la conjunción entre Júpiter y Neptuno se dio un 17 de marzo, fecha memorable para los irlandeses, cuando se festeja durante la misma, la fiesta del patrón de Irlanda, San Patricio. En aquel año oleadas de emigrantes irlandeses que sería precursoras para las generaciones venideras, emigraban en enormes barcos transatlánticos de Irlanda a Estados Unidos en busca de una vida mejor, después de haber tenido muchísimos problemas con los ingleses. 

Aquel 1856 hubieron elecciones en Estados Unidos, y las ganó el republicano John C. Frémont. En Alemania, se descubriría al primer Neanderthal. A primeros de año se había descubierto el bórax (borato de sodio) por John Veatch, 

Fin de hostilidades y enfrentamientos, naufragios, noticias vinculadas a descubrimientos y hallazgos científicos, y elecciones políticas en diversas partes del mundo. La mitad del siglo XIX estuvo también marcada por el romanticismo. Y por el idealismo y las nuevas corrientes políticas y de pensamiento empezaban a gestarse. 


Haciendo un repaso por el tiempo en el que por última vez Júpiter estuvo en Piscis, nos remontamos al año 1998, en febrero. Los 90 finalizaban con corrientes artísticas musicales que cambiaban la escena musical, pegando fuerte la moda de tendencia como el Trip-Hop, surgido en Gran Bretaña, que mezclaba la música techno con un aura mística que hacía volar, de mano de grupos musicales como Morcheeba, Massive Attack, los Chemical Brothers; Mike Oldfield publicaría su Tubular Bells III haciendo un concierto mítico en Londres en septiembre de aquel año, y ya en Estados Unidos, otros artistas seguirían esta tendencia de una música "diferente", en tendencia con las corrientes del nuevo milenio, como el artista Moby (descendiente directo del escritor Herman Melville, autor de la obra "Mody  Dick", el barco y la ballena), o el sorprendente cambio de giro que dio la carrera musical de Madonna con su álbum "Ray of Light" (posiblemente su mejor época artística) yendo hacia una deriva cuasi mística en la entonces conocida como "Material Girl". 

Una atmósfera especial se estaba gestando en el ambiente artístico, pues Piscis gobierna las artes a otro nivel diferente en el que se encuentra Venus. Piscis sublima las artes, especialmente la música, y la última vez que Júpiter anduvo por este signo, la música dio un cambio importante a finales del milenio pasado. 





Aspectos Generales de la conjunción 


Júpiter es el gran benéfico, el magnánimo, el padre de los dioses y el que manda, el más grande del Sistema Solar. Le gusta repartir su buena suerte, es generoso y algo exagerado, dispensa alegría y muchos ignoran el poder espiritual que tiene este planeta, porque uno de sus mayores rasgos es precisamente, el de invitarnos a crecer espiritualmente, pero de esto poco se habla, porque normalmente cuando se piensa en Júpiter, se piensa en ganar el bote de la lotería. Y no es así. Es muy alegre y como dispensador de suerte puede hacerlo de muchas formas, pero muchos piensan que ésta va a caer del cielo, a veces curiosamente, a Júpiter le gusta obrar así, pero es un planeta que aunque parezca lo contrario, hace mirar mucho más adentro. El lado malo del rey de dioses es que es muy exagerado, fanfarrón y provoca las altas expectativas que luego resultan en fiasco.

Neptuno por su parte es un idealista, soñador, gran artista y mágico planeta, que en su faceta más negativa se vuelve un completo mentiroso, y engaña mucho, pero es taaaaan bonito. Nos hace pensar en idealismos exagerados y distorsiona mucho la realidad. 

Y los dos se van a ir a encontrar juntos en Piscis, el signo que ambos gobiernan, pues Júpiter es el regente clásico y Neptuno es el regente moderno. Ambos están muy potenciados aquí. 


La comunidad astrológica lleva desde hace algo más de un año esperando esta conjunción, ¿por qué?. Muchas cosas bonitas están vinculadas a esta conjunción, la energía de Júpiter el benévolo y de Neptuno el romántico, en un signo tan mágico como Piscis llaman a la esperanza, especialmente, tras dos años durísimos para toda la Humanidad. Por lo tanto, se espera este evento con la palabra que parece ideal para este tránsito: la esperanza. 

Y es un evento bonito de hecho, pero hay que tener mucho cuidado con la exageración que se le atribuye al mismo. Hay que tener muy claro que es ante todo una posición astrológica que favorece el mundo espiritual, muchísimo más que el material, es más, poco o nada tiene que ver con la materia, sino con el alma humana. Esta conjunción tiene un fuerte vínculo con el Cristianismo, ya que Piscis es el signo asociado a Jesucristo, la era de Piscis que marcó el nacimiento y desarrollo de la religión cristiana, el Pez, con sus pescadores de hombres (los apóstoles, de oficio real pescadores en el Mar de Galilea) que fueron predicando la Buena Nueva por los confines del mundo entonces conocido. El simbolismo del Pez es fuerte en el legado cristiano. De hecho, se puede hablar incluso de un resurgir del Cristianismo en el mundo (en todas sus comuniones diferentes) a raíz de esta conjunción, una religión que está considerada como la más perseguida de la Historia (y esto lo podéis comprobar), pues incluso a día algunos siguen con ese empeño. Y cuanto más se persigue más fuerte se hace. 

Las personas que tienen un fuerte lado espiritual desarrollado, van a notar esta conjunción considerablemente. No hace falta que sean cristianas obligatoriamente, ni siquiera hace falta que sean personas necesariamente religiosas (porque no tiene nada que ver tener un fuerte lado espiritual desarrollado con practicar religión alguna), aunque será una influencia considerable para los practicantes de esta fe de forma pura, por el fuerte simbolismo que evoca a Jesús de Nazaret. Encima tiene lugar en pleno Martes Santo, a sólo tres días del aniversario de la ejecución y muerte de Jesucristo, y de cara al momento grande de la Pascua: la Resurrección, momento en el que se podría decir "empezó todo", comenzó una nueva era. Una Semana Santa mística y especial la de este año 2022, como curiosidad de la bondad que ejecuta Júpiter aquí en su signo, coincide que este año se han eliminado muchas restricciones que provocaron en el pasado que se cancelaran celebraciones propias del culto en diversos festejos religiosos, incluidas prácticas habituales en las iglesias, como diferentes formas de tomar la eucaristía, eliminación del agua bendita en las iglesias, y otras normas que vieron alteradas las celebraciones de las misas; en cuanto a celebraciones como en algunos casos la Navidad o Semana Santa con sus procesiones, que se han visto canceladas durante dos años. Ahora vuelven, y en la semana en la que Júpiter y Neptuno se unen en Piscis, esto se puede vivir de forma muy especial. Una conjunción astrológica de fuerte simbolismo cristiano, que tiene lugar a unos días de la primera luna llena después del equinoccio de primavera, que es la Luna de Pascua, la que marcó el camino a Moisés para salir de la esclavitud de Egipto, y la que marcó la Pasión y Resurrección de Jesucristo. ¿No es un simbolismo alucinante?.

No significa que de repente cuando Júpiter y Neptuno se coloquen en conjunción exacta, caerá una bendición grande del cielo, esto lleva tiempo procesándose, no será inmediato, viene de lejos. Si una persona previamente no ha estado cultivando y desarrollando su lado espiritual, no va a sentir nada, pero aquellos que le han dado mucha importancia a estas cuestiones, por encima de la materia y las cosas superficiales de la vida, podrán recibir y sentir la influencia de esta conjunción tan bonita. 

Hemos estado dos años viviendo como si nos estuvieran poniendo a una prueba constante, con miedo infundado cada dos por tres a través de medios, y algunos podrán tener dificultades para poder llevar una vida normal, porque su pensamiento no es el mismo, se han dejado llevar por el exceso de miedo. En su parte negativa esta conjunción incrementa el miedo infundado, el que no es real, esa sensación que te hace pensar que algo muy malo va a pasar pero luego no sucede, porque se está en preocupación constante porque algo malo pase. Y son dos conceptos muy distintos y opuestos que se juntan aquí, la esperanza pero por otro lado el miedo. La nébula que provoca Neptuno aquí es tener la realidad distorsionada y no ver las cosas claras, y sería bueno esclarecer cuáles son las causas que provocan miedo y por qué se padece del mismo. Sería ilógico tener esperanza por el futuro, cuando se está viviendo bajo un miedo constante. La conjunción puede ayudar a resolver este problema. 

De hecho, se puede resumir la influencia y simbolismo de esta conjunción con un lema "despertar espiritual". No sucederá de golpe el día 12 de abril, sino que ese día ser el clímax de cómo han estado preparándose previamente aquellos que durante mucho tiempo, y especialmente durante los dos últimos años, mirando dentro de sí mismos en busca de preguntas y respuestas, cultivando y desarrollando sus almas. Por eso si alguno espera que bajo esta conjunción le toque la lotería, o conozca al amor de su vida, o le llegue una súper herencia o de repente todo será bueno y de colores, y nos vestiremos de hippies clamando al amor libre, está muy equivocado: es una posición astrológica de corte espiritual que no tiene nada que ver con el mundo material. Se siente la decepción si alguien esperaba otra cosa, pero esa es otra faceta de estos dos planetas unidos en Piscis: las grandes decepciones que muchos se puedan llevar por tener la realidad distorsionada o esperar demasiado de la vida con expectativas muy altas. Algo a tener en cuenta cuando se trata nada menos que del exagerado Júpiter, el idealista Neptuno, en un signo soñador como Piscis. 

El que ha hecho un trabajo previo, y que viene de serie con potencial espiritual fuerte, puede vivir unos días realmente mágicos. Y lo mejor de todo: encontrará respuestas a las preguntas trascendentales que se hace de la vida. Es como si cayeran mensajes del cielo, que de repente aportan mucha luz en un mundo que parece empeñado en sumirse en la oscuridad. Se puede decir que esta conjunción es el premio al que lleva años sin dejarse perturbar por las hostilidades del mundo, el que se ha molestado en irse "al otro lado" a hacerse preguntas, porque lo que veía en el mundo no le parecía normal. El que no ha sido engañado previamente, ahora rara vez lo podrá ser, porque es como si se abriera un velo de alto conocimiento. ¿Verdad que es raro ver así a Júpiter, que normalmente está asociado a la suerte?, pues esa es la suerte que muchos hallarán: la de sentirse bendecidos por una personalidad muy diferente, que tiene interés en las cosas no mundanas de este mundo. El concepto de suerte es muy relativo, pero muchas veces, la suerte consiste en haber hecho las cosas bien. 


Se decía al principio del artículo el simbolismo que tienen Júpiter y Neptuno en Piscis con los barcos, pescadores (de un modo simbólico), pero en el mundo real podemos ver su influencia en estos sectores, gobernados por el agua, el agua de Piscis. Podrían darse lluvias fuertes en los próximos meses, y también inundaciones, naufragios de barcos y noticias que tienen un fuerte protagonismo con el agua del mar, océanos, grandes tramos fluviales, puertos fluviales, desembocaduras, estuarios; también con los sectores de la industria marítima, la pesca, la navegación, estibadores e ingenieros navales, los propios pescadores, el producto del mar. Júpiter se pondrá retrógrado en julio y estará en esta posición hasta final de noviembre, navegando por las aguas de Piscis, por lo que la influencia de esta conjunción durará incluso todo el año 2022 hasta que el Gran Benéfico pase a Aries en diciembre de este año. Un año marcado por el agua. Las islas también tienen un significado especial bajo esta influencia. Y los ángeles, es más, alguno que tenga el sexto sentido desarrollado notará que no está solo...

Todo lo que tenga que ver con monasterios, templos, iglesias, rosarios, rezos y oraciones, meditaciones, retiros espirituales, estudio de libros sagrados, está muy fortalecido bajo esta posición. 

Es una posición fabulosa para la compasión, la solidaridad y comprender las emociones de los demás, y las propias. Generosidad y buena disposición, amabilidad, atmósfera tranquila y relajada, se prefiere lo tranquilo y ameno antes que escuchar una mala noticia, rechazo de la negatividad y búsqueda de todo lo que sea positivo. 






Los días que se ponen más fuertes son desde el 9 de abril hasta el 12, importante teniendo en cuenta cómo está el mundo ahora, con una tremenda campaña de desinformación, y se puede ver un cambio en este tiempo con esta conjunción, ¿posible milagro cristiano con el tema de Ucrania y Rusia?. ¿Termina todo estos días?. 

Hablando de Rusia, puede haber un acercamiento o debate entre cristianos ortodoxos y católicos, que no se han llevado mal entre sí, sino al contrario (tienen mucho respeto entre ellos) pero ahora aparece un nexo fuerte entre las dos iglesias. Curiosamente menos de un mes antes de esta conjunción, el Papa Francisco (con carta astral de carga en Piscis), dedicó el pasado 25 de marzo, día de la Anunciación, el Inmaculado Corazón de María a Rusia, un acto que a muchos les pareció cuanto menos "extraño"; ¿veis el fuerte simbolismo cristiano desde que empezó la primavera?. Se ponen muy fuertes estos temas bajo esta posición. 


Algunas personas que tienen un fuerte lado espiritual, podrán vivir esta conjunción de forma significativa. Astrológicamente aquellos que tienen un fuerte signo de Piscis con buenos aspectos en su carta, podrán vivir momentos muy bonitos, y los que tienen Piscis en la casa XII de sus cartas también podrían experimentar alguna experiencia "sobrenatural". 

Lo que muchas personas pueden experimentar es una revelación, como la epifanía de los Reyes Magos que de repente ilumina el camino en la oscura travesía, y ahora es cuando se estarían dando cuenta de algo relevante en sus vidas y sobre sus vidas. 


A nivel astrológico la conjunción de Júpiter y Neptuno en Piscis parece un oasis después de los dos últimos años que hemos tenido que vivir, tal y como si fuera una bendición, por fin. 


Bendiciones para todos. Feliz Semana Santa


Nos vemos en las Estrellas,








Lectio Stellae




domingo, 5 de enero de 2020

"Steleros"

"Nacido Jesús en Belén de Judea, en tiempo del rey Herodes, unos magos que venían del Oriente se presentaron en Jerusalén, diciendo: "¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido?. Pues vimos su estrella en el Oriente y hemos venido a adorarle. "En oyéndolo, el rey Herodes se turbó y con él toda Jerusalén. Convocó a todos los sumos sacerdotes y escribas del pueblo, y por ellos trataba de averiguar el lugar donde había de nacer el Cristo. Ellos le dijeron: "En Belén de Judea, porque así está escrito por el profeta: 

                          " Y tú, Belén Efratá, tierra de Judá,
                           no eres, no, la menor entre los principales
                           clanes de Judá;
                           porque de ti saldrá un caudillo
                           que será pastor de mi pueblo, Israel."


Entonces Herodes llamó aparte a los magos y por sus datos averiguó el tiempo de la aparición de la estrella. Después los puso en camino de Belén, diciéndoles "Id e irformaros bien sobre ese niño; y cuando le encontréis, comunicádmelo, para ir también yo a adorarle."

Ellos después de oír al rey, se pusieron en marcha, he aquí que la estrella que habían visto en el Oriente, iba delante de ellos, hasta que llegó y se detuvo encima del lugar donde estaba el niño. Al ver la estrella se llenaron de inmensa alegría. Entraron en la casa; vieron al niño con su madre María, y postrándose, le adoraron; luego abrieron sus cofres y le ofrecieron dones de oro, incienso y mirra.
Después, avisados en sueños que no volvieran donde Herodes, se retiraron a su país por otro camino".



                   Adoración de los Magos, evangelio de Mateo; 2 1-17. Biblia de Jerusalén










Y nunca se supo más de ellos. A donde fueron, al menos en aquellos tiempos, porque han pasado más de 2000 años y aquí siguen; presentes, todos los años. Sabemos perfectamente quiénes eran son.
Niños y mayores les esperan ilusionados; pocas celebraciones populares son celebradas con tanto entusiasmo por parte del pueblo como la fiesta de los Reyes Magos. Tal vez puedas ser ateo, no creer en Dios, te puede dar igual la Navidad, pero presente en la memoria colectiva permanecen, después de más de 2000 años, siendo los personajes bíblicos que hasta el más ateo conoce a la perfección, y se los conoce hasta por sus nombres. Tal vez no veas una procesión en Semana Santa ni de lejos, pero puede que salgas cada 5 de enero a ver sus cabalgatas y desfiles, porque tienen magia, y hasta te siguen dando ilusión.

Todos los años se les rinde un homenaje en este blog, cuya portada de página está dedicada a ellos y la estrella que les acompañó a su destino, y la vinculación que tenían con el hombre más famoso de la Historia, Jesús de Nazaret. (por si os interesa):



http://estrelleros.blogspot.com/2017/01/tres-magos-tres-sabios-tres-astrologos.html

http://estrelleros.blogspot.com/2018/01/epifania-la-revelacion.html

http://estrelleros.blogspot.com/2019/01/leyendo-las-estrellas-los-tres-reyes.html



Tras salir de Belén, ¿dónde fueron, ¿qué fue de ellos?. Siempre será un misterio. El único evangelio que los menciona es el de Mateo, pero no dice sus nombres, sólo dice "unos magos". "Magos"; si fueses magos, tal y como conocemos el concepto hoy día, como hechiceros, practicantes de la magia o del ocultismo, no hubieran sido celebrados por el Cristianismo. La palabra "magos" viene del griego magós, un vocablo que hacía referencia a "hombres sabios" "hombres de ciencia", y este vocablo también hacía referencia a doctores, en el sentido de aquel que ostentara este título, era considerado un hombre muy sabio, ilustre, que incluso pertenecía, por su gran sabiduría, a una casta sacerdotal.


El "Auto de los Reyes Magos", pieza dramática toledana escrita probablemente en el siglo XII,  considerada la primera obra teatral española y en castellano, los define claramente como "steleros", en castellano "estrelleros": que saben leer e interpretar las estrellas, esto es: astrólogos.

Ya se puede apreciar en el pasaje bíblico cómo la profecía de Miqueas profetizaba el nacimiento del rey de los judíos anunciado por una estrella; los "magos" de Oriente llegaron a Jerusalén porque habían visto a la "estrella", al rey Herodes el Grande le tenía perturbado esta estrella pues la misma anunciaba a un rey que no era él y que venía a cambiar el transcurso de la Historia...
Uno debe saber de estrellas para saber qué quieren decirnos éstas, los magos dejaron atrás sus tierras por esa estrella, que fue la que les iba indicando el camino donde exactamente nacería aquel que vendría a ser el Mesías, cuyo nacimiento fue vaticinado por los profetas que aseguraban "será anunciado por una estrella".
Una estrella, ¿cuál?, ¿qué estrella provoca que unos sabios muy ricos cojan a sus séquitos y partan a un largo viaje para entregarle a un niño, nacido en un pesebre muy pobre, oro incienso y mirra?.¿Qué estrella era la que traía de cabeza a Herodes, que temía que una criatura tan inocente como un niño le fuera a usurpar el trono de "rey de los judíos"?. ¿Qué misterio guardaba la estrella de Belén?.¿Cómo vendría a ser de importante ese niño para provocar tal expectación y a la vez, en algunos, hasta miedo y respeto?.






Durante años se habló de Sirio, o la estrella Polar, otros decían que era la "estrella del Este". Pero la comunidad astrológica desde hace muchísimos años, se puso de acuerdo para afirmar, que probablemente lo que vieron estos "magos" muy sabios venidos del Oriente, fue la Gran Conjunción formada entre el Sol-Venus-Luna-Saturno-Júpiter en Piscis, entre febrero del siglo 7 A.C y febrero del 6 A.C; lo que indicaría que Jesús nació bajo el signo de Piscis (y una carta astral muy Piscis), en las fechas cercanas a la primavera de aquellos tiempos. La estrella que anunciaba el advenimiento de ese "Pez", que era pescador de hombres, e hizo a sus discípulos apóstoles, pescadores de hombres a su vez. En la profecía se anuncia que nacería "de una virgen", que "refulge en el cielo vestida de Sol con una corona de estrellas", y que el niño nacería "en la casa del Pan".
Como un pez se le identificaría por milenios, y así era su símbolo con el que se identificaban los cristianos primitivos (mucho antes de considerar a la cruz como emblema en Cristianismo). Las escrituras anunciaban que el niño nacería en la ciudad de David, y esa ciudad, era Belén.
A su madre, María, se le da el título de Virgen María, por ser "sin pecado concebida" (mujer virtuosísima y sin mancha). El signo opuesto a Piscis es Virgo, la virgen, que sostiene una espiga en la mano, y de la espiga, se produce el pan.
Belén, en hebreo "beth-lehem", significa "la casa del pan". Belén fue siempre muy pobre, ciudad de peregrinaje desde los tiempos de Raquel, y no obstante, es ciudad "de reyes", David, y su descendiente, Jesús, al que se le da el sobrenombre "de Nazaret", por ser su padre José, procedente de aquella ciudad.

Estaba escrito en las estrellas, desde tiempos inmemoriales, "desde que el mundo es mundo". Aquel que vendría a cambiar el curso de los tiempos, sería un "pez", un rey, nacido de Virgen en la casa de pan de la ciudad de David. Y esto lo sabían los sabios, que entonces eran "magos", pues eran hombres de ciencia, y entonces y hasta hace no tanto, la astrología era una ciencia respetable como otras tantas (hoy os dirán que no, pero eso nos da igual).


Astrológicamente, se dice de la conjunción Saturno-Júpiter que está presente en nacimientos de profetas mesiánicos. La estrella pues, no era una estrella cualquiera si tenía ese simbolismo, esa importancia, y era bien visible en el cielo, tanto, que sirvió de guía a los sabios. Qué importante vendría a ser esa estrella, y para apreciar esa importancia, había que conocer su significado, y eso lo sabían los sabios, a los que en la lengua de entonces se les llamaban "magos", los sabios que eran estrelleros.






Y entonces, los magos, esos sabios, los estrelleros, sabían leer e interpretar las estrellas, con el tiempo, recibirían el título de Reyes, pues la tradición dice que llegaron a Belén con un fastuoso séquito para adorar al niño, al que entregan esos dones carísimos. Si se tiene séquito, se viaje lejísimos con esos preciosos materiales, se presume que tienes un poder; en aquel tiempo los sabios/clérigos "magós" solían pertenecer a familias muy adineradas, y el conjunto de todas estas características termina desarrollando para ellos el título de reyes. Como nuestros protagonistas, que arribaron a Belén gracias a que conocían el mapa del cielo y lo que éste presagiaba, guiados por estas luminarias en el cielo. Se dice en la Biblia que venían de Oriente, pues los dones preciados que portaban para entregar como regalo al recién nacido Jesús de Nazaret, eran oro, incienso y mirra, especias y materias, especialmente las dos últimas, procedentes de Oriente. Y no se dice en ningún momento que fueran tres, sino que tres es el número que se le da oficialmente por tradición porque éste fue el número de regalos que recibió el niño. Tampoco se dicen sus nombres, pero todos sabemos que son Melchor, Gaspar y Baltasar. La primera vez que se descubrió este dato, fue en la iglesia de San Apollinar Nuovo, en Rávena (Italia); en el friso de la misma hay un mosaico del siglo VI que representa la Procesión de las Vírgenes, y esta procesión está guiada por tres personajes que llevan ropajes persas, gorro frigio y manos en actitud de ofrecimiento que van cargadas con cofres para ofrecérselos a la Virgen María, sentada en el trono sosteniendo en su rodilla a su hijo recién nacido. Encima de las cabezas de los personajes, se lee "Gaspar, Melchior, Balthassar..."







Con el tiempo, las leyendas aumentarían, así como la simbología añadiendo más detalles; se les terminaría representando con unas características físicas concretas e incluso se darían posibles lugares de procedencia. Hasta el papa Benedicto XIV, en su obra, "La infancia de Jesús", lanza la teoría de un posible origen español, más concretamente andaluz, como lugar de procedencia de los Reyes Magos, pues debate la posibilidad de que los magos fueran originarios de Tartessos, la actual Doñana, ese triángulo formado por Sevilla, Huelva y Cádiz. Curiosamente, aunque sean populares en medio mundo, especialmente en países de origen latino, es en España donde su fiesta se celebra por todo lo alto, sin faltar religiosamente (aunque no seas religioso ni creyente), todos los años el día 6 de enero.Tal arraigada están sus figuras en España que hasta nuestra primera obra teatral en nuestra lengua y en este país registrada como tal de la que se tiene constancia tiene que ver con ellos. Se los conoce en todos los países cristianos, por sus nombres, aunque la fiesta no celebren igual o con la misma emoción y fastuosidad; en el idioma inglés se les llama "The Three Wise Men" (los tres sabios), se les puede encontrar simplemente como "Three Kings", da igual cómo se les mencione, pero en todo el mundo, se conocen sus nombres y se sabe que eran  son Melchor, Gaspar y Baltasar, los Tres Reyes Magos.

Gaspar; del persa "kansbar", significa "administrador del tesoro", por contra a lo que pensemos, a Gaspar se le ha puesto como el primero durante muchos años, y puede tener sentido: por el nombre que tiene es se presume que portaba el oro, regalo que indicaba el linaje real del niño Jesús.

Melchor; nombre hebreo que significa "mi rey es luz", o "rey de la luz". Se presume que portaba el incienso, material que indicaba que el niño recién nacido tenía relación con lo divino, no sólo era un rey, era "hijo de Dios".

Baltasar; del persa "Bel-Sar-Utsor" "Dios protege al Rey", en casi todas las tradiciones es Baltasar quien portaba la mirra, que indicaba la condición mortal del niño, pues estaba anunciado que ese rey que acababa de nacer, moriría sacrificando consigo todos los pecados del mundo para ser resucitado.


Los tres tuvieron una revelación, una manifestación, que en griego se dice epiphanós "epifanía", pues gracias a la estrella por fin encontraron lo que buscaban, al niño que decían era un rey, ¿qué niño iba a ser rey siendo un recién nacido?; muchos niños llegan a ser reyes con el tiempo, pero había uno solo que desde que nació ya era rey, y su llegaba la anunciaban las estrellas.
Y el 6 de enero se celebra su día, el día de la Epifanía, esa manifestación que se dio en el cielo, de lo que tanto andaban buscando.
Aunque el día de la Astrología como disciplina, es el día del equinoccio de primavera, el día del astrólogo, el que lee las estrellas, es el 6 de enero, en honor a estos Melchor, Gaspar, y Baltasar; que ni eran reyes, ni eran magos. Pero son nuestros Tres Reyes Magos.
Eran estrelleros. Y son estrellas, pues si os asomáis por la ventana, en el cielo mirando al este, ahí están los tres, formando Orión, observándonos todo el año, para ver si hemos sido buenos.



Felices Reyes, feliz día del astrólogo.



Nos vemos en las Estrellas,











Lectio Stellae