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BALTASAR: ¡Dios vos salve, señor!; ¿sodes vos estrellero? Decidme la verdad, de vos saberlo quiero. GASPAR: ¿Vedes tal maravilla? Nacida es una estrella. MELCHOR: Nacido es el Criador, que de las gentes es señor. Auto de los Reyes Magos
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miércoles, 5 de enero de 2022

Reyes Magos 2022: Vivir una Epifanía astrológica



En algún momento he tenido que explicarle a una persona que consulta su carta astral, en qué consiste vivir una epifanía astrológica. Se trata de un momento en el que se da un tránsito astrológico que produce una manifestación en la vida de una persona que es reveladora y suele cambiar su vida, pues es algo realmente valioso que se le acaba de manifestar. 

Como todos los años en este día mágico, como lo es el día de Reyes, siempre traemos por nuestro rincón un artículo homenaje a los santos patronos de los astrólogos: los Reyes Magos de Oriente. 

Si es la primera vez que vienes al rincón estrellero, puede que te interese leer los artículos previos sobre estos entrañables personajes bíblicos, que tanta ilusión nos hacen, a los niños, a y los que no lo somos ya. (Basta con buscar en las etiquetas de Reyes Magos y ahí contamos su historia y demás datos de interés desde que se fundó este blog). 






El día 6 de enero se conoce como la Epifanía del Señor, en referencia a cuando Jesucristo se manifiesta en la Tierra como Dios hecho hombre. La palabra griega "epiphanós" significa literalmente "darse a conocer, manifestarse". Aunque la fecha  oficial de su llegada al mundo se celebra un 25 de diciembre, según la leyenda, los magos, aquellos sabios de Oriente, aparecieron en la ciudad de Belén 12 días más tarde de la Natividad, el día del nacimiento, ¡y qué nacimiento!. 

La señal que apareció en el cielo que fue la que guio a los sabios, fue una estrella, la famosa estrella de Belén de la que tanto hemos hablado en el blog, que les indicó el lugar exacto del nacimiento del Rey de Reyes. La famosa estrella de Belén bien pudo ser la mega conjunción en Piscis de Saturno-Júpiter-Venus-Luna-Sol, una maravilla celestial que marcó el inicio de una nueva era. Y que es la imagen de cabecera de este nuestro blog. 


Qué fascinantes son los Tres Reyes Magos. En otros idiomas como el inglés, se les conoce como "the Three Wise Men" (los tres sabios) y en Alemania se va más allá: "Heilige Drei Könige", que viene a ser "los Santos Tres Reyes", porque tienen categoría de santos, y no es tontería: fueron los primeros paganos de la Historia que se postraron ante Jesucristo, cuando este era tan sólo un niño recién nacido, cuando nadie sabía (sólo los sabios), cuál era la misión que iba a realizar aquel niño cuando fuese un hombre. 


"Magós" era la palabra griega para designar a una persona llena de sabiduría, que significaba "maestro, sabio", en alusión a la posible procedencia de los míticos Melchor, Gaspar y Baltasar, sobre una posible vinculación a la casta sacerdotal persa de la época, que rendía entonces culto a un precursor del cristianismo en Oriente, en el imperio persa, la actual Irán, como lo era el Zoroastrismo, una religión que tiene muchos elementos comunes con la religión judeocristiana. Y la casta sacerdotal de la misma, realizaba una práctica, como lo es el estudio de los astros, por ello es normal que incluso en las misas cristianas católicas del día de la Epifanía, muchos sacerdotes mencionen la posibilidad, de que los Reyes Magos fueran astrólogos, porque para seguir a una estrella, desde luego hace falta conocerlas. 


Viajemos en el tiempo 2022 años hacia atrás, imaginemos a estos tres hombres (aunque nunca se dijo que fueran tres, pero nos gusta creer que sí, porque nos encanta su leyenda) estudiando los astros y las escrituras sagradas llenas de profecías, entre las cuales, estaba aquella que predecía un nacimiento que cambiaría la historia de la Humanidad. El nacimiento de un misterioso niño, que venía a salvar al mundo. Los profetas como Isaías, Jeremías, Miqueas, y la famosa profecía de Balaam, anunciaban esta gesta que estaba por venir, y sería una señal en el cielo la que marcaría tamaño evento. 

Imaginemos a esos tres hombres, en pleno estudio y descubriendo esta maravilla, marcada por una estrella. No se quedaron quietos y decidieron abandonar sus lugares de origen, en un Oriente muy lejano, para viajar por tierras incluso inhóspitas, y hacer miles de kilómetros hasta dar con esa señal que les indicaba el lugar del nacimiento del gran rey que estaba por nacer. Se tiene que tener muy claro que algo maravilloso va a suceder para coger y dejarlo todo, sus casas, a sus familias, sus tierras, y emprender esta gesta, para llegar lejos sin saber exactamente a dónde, porque no sabían el lugar exacto, hasta que apareciera esa señal en el cielo que les indicara dónde tendría lugar la gran maravilla. 

Y en medio del viaje, ahí aparece la señal celeste que les indica dónde ha nacido el Cristo que va a cambiar el mundo y la Historia para siempre. Y fue una estrella. A ese fantástico hallazgo es a lo que se conoce como la Epifanía: la manifestación de Dios en la Tierra, apareciendo en el cielo. 

Tener una epifanía es encontrar una grandísima manifestación, es dar con la respuesta necesaria que nos lleva a descubrir un hallazgo que nos despeja toda dudas, hemos dado con todo un descubrimiento, y esto, también se refleja astrológicamente en el cielo. 



Tal vez a lo largo de vuestras vidas habéis vivido un momento así, el momento revelador. ¿Y cómo descubrimos en nuestras cartas natales que estamos viviendo una experiencia así?. 









Aspectos astrológicos de la Epifanía 


La Epifanía es la gran revelación. Y se manifiesta de muchas formas, a través de estrellas claro, y vamos a ver cuáles son esas estrellas que nos están mostrando una manifestación en nuestras vidas. 


Urano es un planeta que entra de golpe y allá lo que toca suele poner patas arriba, pero poco se comenta que este planeta, con los sustos que da a veces, y las sorpresas no muy bienvenidas que nos da en otras ocasiones, es un planeta vinculado a las grandes revelaciones que nos despiertan de golpe. Un tránsito de Urano hacia la Luna es uno de los famosos aspectos que nos traen una respuesta, y se experimenta de golpe, y se vive primero desde la convulsión de las emociones, no sin nervios, pero se halla el fogonazo mental que hacía falta para resolver el misterio y disipar las dudas. Urano hacia Mercurio lo que hace es despertar la mente de golpe, estás tan tranquilo y aparece la explosión en la mente que indica hallazgo, descubrimiento, y es de golpe, muy revelador este aspecto, es como estar leyendo un libro y en un par de líneas aparece el mensaje que te va a cambiar la vida para siempre. 

Urano tiene otro potente detonador de epifanías, como lo es su unión hacia Plutón, o cuando transita al Plutón natal de la carta astral. Este aspecto funciona como cuando algo incómodo recorre tu cuerpo, sabes que algo pasa, no lo identificas pero es una sensación que te está diciendo que algo va a resurgir y no esperas qué es. Como si de repente te diera por cavar un hoyo para plantar una planta, descubres enterrado un cofre lleno de respuestas que te cambiarán la vida, porque te harán descubrir algo que estaba enterrado, ni sabías qué era ni quién lo dejó ahí, pero estaba oculto para que algún día tú lo descubrieras. Y el contenido del cofre tiene cosas que te pueden dejar de piedra, pero han venido a solucionar tu vida, no sin antes agitarla, porque Plutón es así, algo bestia en su forma de proceder. Es este un poderoso aspecto astrológico que si encima toca a la Luna o al Sol, hace que el cofre salga a la superficie de repente, la misma tierra se abre a lo bestia y ahí está tu revelación. No se dice que sea agradable, porque no se espera que suceda algo así, y a lo mejor el contenido del cofre no es lo que te gustaría ver en ese momento, el literalmente, como si desenterraran a un muerto, pero que trae una información que necesitas urgentemente saber en ese momento de tu vida. Pasarás los días algo inquieto, incluso con malestar, no esperabas algo así, pero es necesario que suceda, porque algo en tu vida debes solucionar y esa epifanía es tu respuesta. 






El bueno de Júpiter es otro encargado de traes bonitas epifanías, su forma de actuar es diferente, de buen rollo, magnánimo, generoso, a nadie le amarga un caramelo llamado Júpiter. Uno de los aspectos que más gustan de Júpiter cuando trae bonitos mensajes del cielo, es la posición hacia Urano, eso es una revelación bonita, muy bonita, que indica el descubrimiento de una verdad necesaria que debemos saber, pero no se sufre un trance convulso en el proceso, como se puede tener con Urano y Plutón. Se tiene un impacto psicológico bajo este tránsito, pero es bueno, es revelador y nos ayuda a descubrir algo positivo que necesitamos descubrir. Además suele tener grandes cambios que alteran la vida, y generalmente son para bien, por nuestro bien y con el fin de que seamos felices. 

Júpiter, asociado al cachondeo, a la fiesta y la alegría, tiene una faceta de la que se habla poco, y es la de su lado místico religioso, que se incrementa considerablemente cuando se une a Neptuno. Aquí la revelación que experimenta una persona torna a una experiencia mística  incluso aunque  no se sea una persona religiosa o se posea la mentalidad más práctica y lógica del mundo. Si se es religioso (da igual el creo o religión de la persona) entonces la experiencia va a alcanzar cotas tremendas de conexión celestial. Una unión de Júpiter-Neptuno y Venus, vendría a ser el éxtasis místico que experimentaba Santa Teresa de Ávila, que vivía prodigiosas visiones en trance aunque su cuerpo estaba en una calma total, que la transportaban a otro mundo. Bajo una posición así nuestra faceta espiritual se ensancha y nos completa, es estar lleno de un espíritu místico y muy trascendental; las personas que rezan mucho, o que sus vidas están vinculadas a la religión, como sacerdotes, monjes y monjas (sean orientales u occidentales), personas que tienen devoción, aquellas que sienten un poder especial con Dios, pueden experimentar visiones, mensajes claros, manifestaciones increíbles, y les pasa en solitario, cuando están solos, no lo ve nadie, pero sólo lo ven ellos, y es algo que cambia la vida de muchos. 

Un particular dato con Júpiter hacia Neptuno, es que la persona va a experimentar un momento de su vida en el que se le va a mostrar un mensaje del cielo que le está indicando un despertar con respecto a una situación de su vida que no iba por el camino correcto, y la persona en vez de tomárselo mal, lo que hace es con ese espíritu magnánimo de Júpiter, dar gracias por haber experimentado esa sensación ya que ha descubierto algo necesario sobre su existencia. Es común vivir un tránsito así cuando se tiene un sueño en la mente que se sueña con alcanzar, pero no es real, y la persona que va a experimentar el tránsito, recibe el mensaje de que perseguir el sueño es una quimera, porque su camino no va por esa dirección, ya que lo que le espera es otra cosa, muchísimo mejor, que es lo que le va a hacer feliz de verdad. En vez de tomárselo mal, la persona recibe incluso un alivio en su vida que le deja con una inmensa paz, porque ha hallado la respuesta necesaria. El mensaje es satisfactorio, bonito, se vive una inmensa calma interior, se está en paz con la vida y el universo. Aquí se suelen abrir capítulos de la vida que son nuevos, llenos de esperanza. 

Es esta posición una de las más bonitas en cuanto a revelaciones se refiere, y por cierto, tendremos una en abril de este 2022 que acaba de empezar. ¿Qué mensaje se nos mostrará?. 

Otra posición muy vinculada a las grandes epifanías es la unión de Júpiter con Saturno. En el año 2020 durante el mismo día del solsticio de invierno, tuvimos una exacta en Acuario, de hecho se debatió la posibilidad de que fuera una versión 2.0 de la mítica estrella de Belén. Aquí la revelación consiste en darse cuenta de una realidad de la vida que al principio puede ser algo dolorosa, pero es necesario conocerla y después con disciplina y sentido de la realidad, tras haber descubierto esa verdad, se actúa en consecuencia, con madurez. Puede parecer no tan "mágica" como las otras anteriores de Júpiter, pero es una percepción erróena: es una conjunción muy bonita que significa hallar las claves para superar las barreras de la vida, conocer los obstáculos que están en el camino, y sobreponernos a ellos. Trae oportunidades muy buenas de crecimiento personal, también se vincula a hallazgos que se remontan a un tiempo atrás, donde se quedaron las cosas paralizadas, y ahora es cuando por fin algo empieza a moverse porque se ha descubierto qué era lo que impedía el avance. Bajo esta posición, la persona se da cuenta de repente de que algo en su vida debe cambiar, y lo empieza a poner en práctica. Aunque se tiende a mirar a Saturno con recelo, por sus imposiciones y trabajo por hacer, es una fantástica posición reveladora que trae suerte súbita, cuando menos se lo espera, y solemos pensar que eso de irrumpir de golpe es cosa de Urano, pues Saturno nos puede sorprender para bien cuando se une a Júpiter como en esta conjunción. Es tan buena esta posición, que hasta cuando en un momento de la vida dado se viva bajo restricciones o alguna imposición, la persona que es afortunada de recibirla con buenos aspectos en la carta natal, no se sentirá restringido u oprimido, porque esta posición actúa muy en conexión con el espíritu y en interior de la persona. Como en el solsticio de invierno del aciago 2020, que tuvo lugar esta conjunción, hubieron muchos que a pesar de cómo estaba el patio, no experimentaron sentirse restringidos por las normas o por los cambios gordos a los que nos teníamos que enfrentar por la situación de aquel año, porque va mucho con el interior de la persona, que se va a reflejar fuera. 


Si a todos estos aspectos tanto de Urano, Júpiter y Saturno, les añadimos aspectos a la Luna y Sol, la epifanía será más intensa, más espectacular y mucho más marcada para la persona que la está experimentando. 

No sólo son posiciones astrológicas que se manifiestan a un individuo, sino que estos tránsitos astrológicos influyen a nivel mundial y social, y una gran revelación se produce que cambia la Historia, se manifiesta algo que es de suma importancia para el mundo. Puede ser un descubrimiento científico, o el hallazgo de tesoros ocultos, avances y grandes hallazgos que vienen del pasado y son importantes para el futuro de la humanidad. 



Esta noche, si el cielo os lo permite, mirad hacia el este a partir de las 19:00 horas de la tarde, si estáis en el hemisferio norte, los amigos del hemisferio sur la pondrán ver poco antes del amanecer. Ahí están esos tres sabios que un día lo dejaron todo para vivir la gran manifestación, la gran epifanía, y no se lo esperaban. Se encuentran en el cinturón de la constelación de Orión. 




¿No crees en los Reyes Magos porque piensas que eso es una leyenda para niños?. No pueden ser sólo fruto de una leyenda ficticia, cuando en la Biblia ya los mencionan, y nos seguimos acordando de ellos después de 2022 años. Después de visitar al Niño de Belén se fueron por otro camino para evitar a Herodes, y se dice que no se sabe dónde fueron a parar. Claro que lo sabemos: están en el cielo, y se dejan ver durante todo el año. 



Felices Reyes. Feliz día del Astrólogo. 



Nos vemos en las Estrellas







Lectio Stellae




martes, 5 de enero de 2021

Tres Reyes Magos y tres estrellas mágicas: el Cinturón de Orión

Baltasar: Dios vos salve, Señor, ¿sodes vos estrellero?, decidme la verdad, de vos saberlo quiero.
Gaspar: ¿Vedes tal maravilla?, nacida es una Estrella.
Melchor: Nacido es el Creador que de las gentes es Señor.

                                                -Auto de los Reyes Magos-



Como todos los años por la fiesta de Reyes, en este blog se publica un artículo relacionado con Sus Majestades de Oriente, ya que dentro de la Astrología, se les tiene un gran respeto. Y en el mundo cristiano y en los países en los que se celebra su fiesta (España como uno de ellos donde la fiesta es importante), se les quiere mucho, se les espera con ilusión, y no sólo por los niños, sino por los mayores, siendo ya desde la víspera una noche que se siente mágica.  




Desde el comienzo de este blog hay un espacio reservado para ellos, la foto principal de nuestro blog es la de la posible Estrella de Belén que los sabios de Oriente pudieron haber visto en su camino hacia Belén, para poder conocer y adorar al que desde tiempos primitivos y como decían las Escrituras, estaba llamado a ser el Mesías, el Rey de los Judíos, Jesús de Nazaret. Esa "Estrella de Belén" entra dentro de las probabilidades de ser la Gran Conjunción que tuvo lugar en Piscis entre el Sol, la Luna, Júpiter, Saturno y Venus en el signo de Piscis, allá por el 6. A.C. Esta teoría estaba apoyada por el gran astrónomo Johannes Kepler, que publicó allá por el 1607. 


En este blog tenemos artículos relacionados, todos publicados en la fiesta de Reyes a lo largo de la historia de este blog, que recogen información variada sobre estos queridos y enigmáticos personajes. Desde el origen de sus nombres, la información en los evangelios, su vinculación con la astrología, su origen y procedencia, investigaciones históricas recogidas, la ubicación de sus tumbas en la catedral de Colonia, Alemania, porque existe una tumba de los Magos de Oriente y el Papa Juan Pablo II oró ante la misma en su visita a la ciudad; no es el único Papa que ha tenido su admiración y respeto ante la figura de los Magos, el propio Benedicto XVI publicó una obra sobre la Infancia de Jesús, y ubicó a nuestros queridos Reyes Magos en Andalucía como tierra de origen (quién sabe, quizás Tartessos, actual Doñana). Por si tenéis interés, aquí está toda la información al respecto de nuestros reyes predilectos:


http://estrelleros.blogspot.com/2017/01/tres-magos-tres-sabios-tres-astrologos.html


http://estrelleros.blogspot.com/2018/01/epifania-la-revelacion.html


http://estrelleros.blogspot.com/2019/01/leyendo-las-estrellas-los-tres-reyes.html


http://estrelleros.blogspot.com/2020/01/steleros.html


Es tal su vinculación con la astrología, que el 6 de enero se celebra el Día del Astrólogo en su honor, aunque el día mundial de la astrología sea el día del equinoccio de primavera, se celebra este día el arte de la astrología, pero la figura del astrólogo, es para el Día de Reyes, en la Epifanía del 6 de enero. 





De los Reyes Magos corren un sinfín de leyendas, sólo aparecen en el evangelio de Mateo en el capítulo 2 del versículo 1 al 12, y como siempre se ha indicado en este blog, partiendo de la información recogida sobre ellos, en ningún momento del evangelio se dice ni que fueran tres ni que se llamaran Melchor, Gaspar y Baltasar, ni tampoco que fueran reyes, en el sentido de ser gobernantes de algún lugar de aquellos tiempos. Se les atribuye este número por ser tres los regalos que le ofrecieron al Niño Jesús recién nacido: oro (como condición real del Niño), incienso (su condición divina) y mirra (la parte mortal de Jesús que sería su destino en la Cruz, con la mirra se embalsamaban cadáveres de personas relevantes en aquellos tiempos en Israel). En el evangelio de Mateo se les denomina "magos" por la palabra griega "magós" que significaba "sabios" o "maestros"; dando a entender, que eran hombres sabios, que sabían de algún conocimiento, quizás sacerdotes de alguna casta espiritual del Oriente, pero no se indican que fueran gobernantes de ningún sitio, sólo "sabios". Y para partir desde algún punto del Oriente hacia Belén, siguiendo una estrella, porque eso sí que lo menciona el evangelio de Mateo, hay que saber de estrellas y constelaciones, ya que en esos tiempos (y se sigue haciendo hoy día por mucho GPS que tengamos), los viajeros y navegantes seguían las estrellas del cielo para guiarse. Por ello a los Reyes Magos, aquellos sabios, se les suele atribuir que podrían ser astrólogos y tener conocimiento del cielo para poder interpretar qué quería decir la estrella, dónde les llevaba, qué significa esa estrella y qué era lo que tenía prometido. 





Uno no coge y se pone a viajar sin más desde lejos siguiendo una estrella si no sabe qué implica la misma, y se sabe que la Estrella de Belén les guió hasta el lugar donde había nacido el Niño, aunque es posible que no llegaran esa misma noche del nacimiento de Jesús, sino semanas más tarde, unos dicen que doce días después del Natividad, otros dicen que meses, y otros dicen que por lo menos dos años. 

La tradición es la tradición y nos gusta ver en un Belén ese pesebre con María, José y el Niño Jesús rodeados de los Tres Reyes Magos adorando al niño, con el buey, la mula y unos cuantos pastorcitos aparte de los ángeles, que fueron los que anunciaron esa noticia. Y esa tradición de siglos ya, nos encanta, en la cual son tres reyes y se llaman Melchor, el anciano del grupo y de pelo canoso que representa a Europa, Gaspar, el pelirrojo que representa a Asia, y Baltasar, el negro que representa la juventud del hombre y a los pueblos africanos. 

Y nos sigue encantando pensar en esa idea de que la noche del 5 al 6 de enero, aparezcan con sus camellos dejando regalos en nuestra casa, o levantarnos la mañana del 6 de enero con ilusión por si ha caído algo, da igual la edad que se tenga, los Reyes Magos son los Reyes Magos; a muchos la Navidad no les gusta, no la celebran, porque se puede o no se puede creer ni tener sentimiento religioso, pero los Reyes Magos son los Reyes Magos, ¿verdad?. Usted puede tener más de 40 años pero se come el roscón le guste o no la Navidad, y se va a ver una buena cabalgata porque los Reyes Magos son los Reyes Magos, son mágicos, no hay más. 

¿Has mirado por la ventana durante la Noche de Reyes, aunque sea sólo antes de acostarte?. Mira arriba, más arriba, en el cielo, porque los Reyes Magos, están ahí, y los puedes identificar. 



La Constelación de Orión



El Sol cuando llega el solsticio del invierno, normalmente el día 21 de diciembre, se muere. Tal cual, se queda quieto por tres días, y llega el día 25 de diciembre, tres días después, y empieza a levantarse, ya la luz empieza a durar y los días se alargan. Después de tres días muerto, el Sol resucita, ¿os suena esta historia?. Y desde tiempo antiguo se decía, que ese Sol "renacido", lo hacía delante de Tres Reyes, que no eran otros que la intrigante e hipnótica constelación de Orión. Desde tiempos muy antiguos, ya estando el cristianismo asentado, se decía que las tres estrellas del Cinturón de Orión son los Reyes Magos, aunque ya desde tiempos muy muy antiguos, los tiempos del Antiguo Egipto o en la cultura celta, la constelación de Orión ha sido importante (Stonehenge por ejemplo) y se le ha atribuido una condición real. 





En nuestra cultura mediterránea de religión judeocristiana (escribiendo desde España para todo el planeta), se atribuye el Sol como un símbolo de Jesucristo y a la constelación de Orión como los Tres Reyes, el Sol "muerto" en el solsticio de invierno nace tres días después delante de Tres Reyes, como si fuera una representación celestial de lo que pasó en la Belén de Judá allá aproximadamente en el siglo 6 A.C  ¿Cuáles son las estrellas del Cinturón de Orión que representan a los Reyes Magos?. 

A la constelación de Orión se le llama Orión el Cazador, que lleva el atuendo propio de un cazador y justo en su cinturón se sitúan las tres estrellas que tanto llaman la atención. Se sitúan bajo la constelación de Tauro, aunque por la precesión de los equinoccios, estas estrellas están en el signo de Géminis. Orión era un gigante cazador que fue creado de un buey por los dioses, Júpiter (Zeus), Neptuno (Poseidón) y Mercurio (Hermes), ante la petición de Ireo, un apicultor que entretuvo a los dioses y éstos les concedieron un deseo. Ireo no tenía hijos, porque no tenía esposa ya que era viudo y era anciano, así que los dioses le dijeron que para crear un hijo, debía matar a un toro y orinar sobre su piel, llevando esto mismo a la sepultura de su difunta esposa. Y de esa peculiar concepción, nació Orión. Orión se convirtió en un gigante cazador, que tenía capacidad de andar sobre las aguas, así como curiosidad, y cierto día se fue a la isla de Quíos, atacó a Mérope, la hija de Enopión, y éste en venganza por haber ultrajado a su hija, le dejó ciego. Un Orión ciego se encontró con Hefesto, dios del fuego, y le aconsejó que para curarse debía ir a Oriente para tal fin; durante el camino, este fanfarrón en sus aventuras, se jacataba de que podría matar a todos los animales de la Tierra, y fue la madre Tierra, alarmada ante tales ofensas, la que mandó a un escorpión para que matara a Orión, y finalmente, éste lo hizo. Ante la muerte de Orión las diosas solicitaron a Zeus-Júpiter que le colocara en un lugar en el cielo, y éste accedió a la petición, pero no sólo colocó a Orión, sino también a Escorpión, y así se terminaron colocando en el firmamento ambas constelaciones, una enfrente de la otra. 


En la constelación de Orión hay un montón de estrellas, muchas, siendo las más famosas aquellas que componen el cinturón, de las que hablaremos aquí esta vez, pero están por ejemplo algunas que seguro que os suenan como Betelgeuse, Bellatrix, Rigel, y muchas otras más, pero es el cinturón del gigante cazador, donde están los Tres Reyes Magos.






Estrellas Fijas del Cinturón de Orión



En el uniforme del cazador, en el cinturón, se encuentran esas tres estrellas que representan a los Tres Reyes. 

Vamos a empezar, para situarnos, con la que está arriba de las tres. En el 22º22 de Géminis se encuentra Mintaka, en Delta Orionis; es de color blanco y de un violeta pálido que en una noche limpia se distingue este brillo, su nombre en árabe significa literalmente "cinturón", desde el hemisferior norte se encuentra mirando hacia el sur desde el este y a la derecha, y desde el hemisferio sur, se encuentra mirando al norte y se ven desde la izquierda en el este. De naturaleza saturnal y mercurial, otorga fortuna estando sola. Es una estrella que literalmente, combate con la lengua, con la palabra, esa es su arma, y cuando una persona con esta estrella marcada en su carta, es atacada por alguien a través de la palabra, la persona atacada tiene la creencia que su oponente y agresor, tendrá un castigo que provendrá del cielo, esto es, a esa persona "le traerán carbón". 






La segunda estrella, la del medio, es Alnilam, en el 23º28 de Géminis. En ella están la esencia de Júpiter y Saturno, dos pesos pesados, y se vincula con legados y herencia, otorga honores públicos, la fama viene al poco de darse a conocer y suele ser fama duradera, pero en temas amorosos, hace que la persona no sea tan afortunada porque la persona se queda ciega (como Orión) y toma malas decisiones en este terreno; bajo esta estrella, si mal aspectada, se cumple el dicho "el amor es ciego". Es una estrella muy brillante y se le adjudica el ser "la sonrisa de Júpiter y Saturno", pues cuando estos dos planetas trabajan juntos y otorgan favores, otorgan tremendos favores, si esta estrella está bien aspectada, la persona será muy afortunada porque vivirá milagros y recibirá ayuda del cielo. Curiosamente con esta estrella se cumple algo que nos encanta de cara a los Reyes Magos: el que se porta bien obtiene enormes recompensas y regalos. Ya se sabe que Saturno es el que mejores recompensas da, y Júpiter es el benefactor por antonomasia. Le sucede lo mismo que a su compañera Mintaka, que otorga fuerza por la palabra y también si ataca, lo hace a través de la misma, siguiendo la premisa de que aquel que ataca será castigado. Esta estrella conjunta a planetas personales y dependiendo de cómo estén, si en buen estado o no, hará que se obtengan legados buenos, felicidad duradera, honores militares y de estar en mal estado traería peligros en los viajes y pérdidas o problemas con los legados. 





La tercera estrella del cinturón, la de abajo, es Anitak, en el 24º41 de Géminis. Está asociada a las espadas, nada es casual, pues es una estrella que engloba la energía de la Luna y Marte, siendo esta combinación tremenda para el combate y la lucha, enérgica, y que da mucho coraje, especialmente para emprenderse en aventuras que suponen empresas peligrosas, imposibles, para esta estrella no hay imposibles, se embarca en un objetivo, y lo cumple con todas las consecuencias. Es muy buena para la investigación detectivesca, descubrir dónde se halla aquello que se busca, la pista clave, le gusta investigar en la oscuridad de la noche. Esta estrella tiene un posible significado que puede ser "joya", "perla". Y aquí tenemos otro rasgo de Rey Mago, que debe buscar en la noche una pista que le lleve a su destino, esa estrella, mientras va cargado con joyas, ¿será el rey portador del oro?. 

Las tres estrellas están vinculadas a los viajes largos y especialmente, si éstos tienen un fin religioso, como las peregrinaciones a lugares santos, al igual que los Magos, que desde muy lejos, tuvieron que seguir sus conocimientos en estrellas para ser guiados hasta Belén de Judea, siendo su hazaña la considerada como la primera peregrinación cristiana de la Historia. 


Y desde el Oriente, por el Este, en el hemisferio norte, aparecen los Tres Reyes Magos siendo bien visibles, todo el año, pero es mágico de verdad, observar el cielo para verlas en enero, en la noche del 5 al 6, y durante los días posteriores del mes, porque el brillo es especial, parecen mágicas. No son estrellas cualquiera, inspiraron a los antiguos egipcios para construir las famosas pirámides, y también a los celtas de Gran Bretaña para la construcción de Stonehenge, en lo que parece uno de los más antiguos observatorios astronómicos de los que se tenga constancia, aparte de lugar sagrado y ritual. 




La Magia de la Constelación de Orión


¿De dónde procede esta fascinación con Orión y por qué se le atribuye una vinculación con lo mágico, diciembre y fenómenos en el cielo?. ¿A partir de cuándo surge y en qué época que muchísimas culturas tienen vinculación a estas estrellas y a un suceso particular que tiene simbología real y hasta sagrada?.





Desde el 24 de diciembre se ve a las tres estrellas del cinturón salir con fuerza y brillo, más brillantes que nunca, por el este desde el hemisferio norte, es muy curioso que hagan acto de presencia de forma espectacular en la época navideña. 

Se supone que estarían mirando al amanecer del día siguiente, el día 25 de diciembre, el día de Navidad, tres días después del solsticio de invierno como el día más corto del año. Las culturas paganas precristianas europeas como la griega y romana o la celta y nórdica, y del Oriente como la hindú, persa, babilónica o del Asia Menor (Turquía), solían tener como curiosidad una deidad solar que nacía alrededor del 25 de diciembre, tres días después del día del Sol que muere, ese día del solsticio del 21, para resurgir al tercer día, el día 25, cuando se aprecia ya el sol más luminoso y duradero en el cielo (el Sol Invictus romano, que vence a las tinieblas). Las culturas paganas celebraban enormes fiestas en los días de diciembre del solsticio, celebrando la alegría y la esperanza, porque volvería la luz y el calor, la cosecha, el abastecimiento y la comida, la abundancia. En la cultura cristiana se celebra el Nacimiento de Cristo, que trae paz y amor al mundo, muriendo por los pecados de la Humanidad, resucitando al tercer día de su muerte. 

Algunas teorías antiguas decían que el propio cinturón de Orión era la misma Estrella de Belén, la que guió a los magos, pero los estudios recientes al respecto, parecen tirar más por la posibilidad de la Gran Conjunción en Piscis del 6 A.C a la que apuntaba Kepler, aunque a lo largo de la Historia, y hasta hace unas décadas, se estudiaba la posibilidad de que la famosa estrella de Belén fuese un cometa o una supernova incluso. Y mucho se ha hablado de que aquello que seguían los magos, era nada menos que Sirio, teoría sostenida durante décadas. 

El enigma del Cinturón de Orión y su vinculación a tanta leyenda de muchísimas culturas y el mes de diciembre, ha provocado que se realicen estudios astrológicos al respecto que son bien interesantes. 

Partiendo de la teoría de que Orión fuera la estrella de Belén, este bloguero, David Peters, realizó su propio estudio al respecto tomando el programa Stellarium, usó la localización de Tel Aviv en Israel, como capital del país y ciudad grande, siendo este país el original de Jesucristo, para comprobar cómo se coloca Orión con respecto al Sol en el mes de diciembre, especialmente el día de Navidad, que es lo que verían los Magos de Oriente para guiarse desde el propio Oriente hacia el oeste, la ciudad de Belén de Judea. Estudio realizado en el 2018, en la imagen muestra que las estrellas de Orión no se alinean con el Sol, o apuntan directamente a él en el amanecer del día de Navidad, pero las estrellas del cinturón apuntaban algo lejos del este en el amanecer. 

Ahora viene lo bueno, que debido a la precesión de los equinoccios, ese ciclo que toma años y años y provoca que las constelaciones se muevan por el cielo, la cosa empieza a cambiar.


Imagen tomada del 2018:







Y ahora según David Peters, resetea el programa Stellarium al Año Cero, tomándolo como referencia al año del Nacimiento de Cristo, y esta vez las estrellas de Orión están alejadas del Sol en el momento del Amanecer del día de Navidad:






Por lo tanto, según este experimento, esa leyenda de Tres Reyes en el Cielo no se dio por la época presunta del nacimiento de Cristo, tuvo que ser algo mucho anterior esa vinculación de Orión al Sol naciente en diciembre, estaríamos hablando de algo muy muy antiguo. 

Peters decide resetear el programa al año 3000 A.C, en el día del solsticio de invierno, encontrando una sorpresa. Esta vez, las estrellas del cinturón se encuentran alineadas perfectamente al Sol y a ¡Sirio! 







Como comenta el autor en el blog, ese fenómeno extraordinario pudo ser el que motivara a los habitantes de las Islas Británicas, a construir Stonehenge por esa época, y en Egipto antiguo se estarían erigiendo las Pirámides.


Info del blog del cual se extraen los datos: https://pterosaurheresies.wordpress.com/2018/12/24/a-christmas-story-the-three-kings-and-the-star-of-bethlehem/


Normalmente esto lo vemos en documentales de la tele o en ensayos y libros, esa posibilidad de vinculación a Orión en ritos sagrados y construcciones de lugares sacros de civilizaciones antiguas, aunque no siempre ha quedado claro y son teorías. 

Y hoy en la celebración de Reyes, vemos a nivel astronómico y astrológico, cómo Orión ha estado involucrada en eventos de importancia durante el solsticio del invierno con el Sol (nuestra Navidad actual), y gracias a estos datos, descubrimos datos muy interesantes. 

Aparte del ámbito astronómico, está lo que las culturas alrededor del mundo han considerado sobre el cinturón de Orión. Muchas eran las culturas que sostenían que los humanos venimos de las estrellas al igual que los dioses, los egipcios creían esto, y los persas, y los babilónicos, los indios nativos americanos, tribus nativas de México en la era precolombina; incluso hay una leyenda dentro del pueblo gitano que dice que provienen de esta misma constelación de Orión y lo dice la canción "que tengo sangre de reyes". Estudiada, rastreada, fascinante y misteriosa. Unas culturas vinculaban al Cinturón de Orión con lo divino, otras a lo sagrado, pero en unanimidad, todas le asignaban un estatus real, de realeza, las estrellas son llamadas Los Tres Reyes en varios idiomas y dentro de muchas culturas a nivel global (buscad que os va a interesar), y nosotros en español, las llamamos Los Tres Reyes Magos: Melchor, Gaspar y Baltasar. 



Feliz Noche de Reyes



Nos vemos en las Estrellas




Lectio Stellae




domingo, 5 de enero de 2020

"Steleros"

"Nacido Jesús en Belén de Judea, en tiempo del rey Herodes, unos magos que venían del Oriente se presentaron en Jerusalén, diciendo: "¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido?. Pues vimos su estrella en el Oriente y hemos venido a adorarle. "En oyéndolo, el rey Herodes se turbó y con él toda Jerusalén. Convocó a todos los sumos sacerdotes y escribas del pueblo, y por ellos trataba de averiguar el lugar donde había de nacer el Cristo. Ellos le dijeron: "En Belén de Judea, porque así está escrito por el profeta: 

                          " Y tú, Belén Efratá, tierra de Judá,
                           no eres, no, la menor entre los principales
                           clanes de Judá;
                           porque de ti saldrá un caudillo
                           que será pastor de mi pueblo, Israel."


Entonces Herodes llamó aparte a los magos y por sus datos averiguó el tiempo de la aparición de la estrella. Después los puso en camino de Belén, diciéndoles "Id e irformaros bien sobre ese niño; y cuando le encontréis, comunicádmelo, para ir también yo a adorarle."

Ellos después de oír al rey, se pusieron en marcha, he aquí que la estrella que habían visto en el Oriente, iba delante de ellos, hasta que llegó y se detuvo encima del lugar donde estaba el niño. Al ver la estrella se llenaron de inmensa alegría. Entraron en la casa; vieron al niño con su madre María, y postrándose, le adoraron; luego abrieron sus cofres y le ofrecieron dones de oro, incienso y mirra.
Después, avisados en sueños que no volvieran donde Herodes, se retiraron a su país por otro camino".



                   Adoración de los Magos, evangelio de Mateo; 2 1-17. Biblia de Jerusalén










Y nunca se supo más de ellos. A donde fueron, al menos en aquellos tiempos, porque han pasado más de 2000 años y aquí siguen; presentes, todos los años. Sabemos perfectamente quiénes eran son.
Niños y mayores les esperan ilusionados; pocas celebraciones populares son celebradas con tanto entusiasmo por parte del pueblo como la fiesta de los Reyes Magos. Tal vez puedas ser ateo, no creer en Dios, te puede dar igual la Navidad, pero presente en la memoria colectiva permanecen, después de más de 2000 años, siendo los personajes bíblicos que hasta el más ateo conoce a la perfección, y se los conoce hasta por sus nombres. Tal vez no veas una procesión en Semana Santa ni de lejos, pero puede que salgas cada 5 de enero a ver sus cabalgatas y desfiles, porque tienen magia, y hasta te siguen dando ilusión.

Todos los años se les rinde un homenaje en este blog, cuya portada de página está dedicada a ellos y la estrella que les acompañó a su destino, y la vinculación que tenían con el hombre más famoso de la Historia, Jesús de Nazaret. (por si os interesa):



http://estrelleros.blogspot.com/2017/01/tres-magos-tres-sabios-tres-astrologos.html

http://estrelleros.blogspot.com/2018/01/epifania-la-revelacion.html

http://estrelleros.blogspot.com/2019/01/leyendo-las-estrellas-los-tres-reyes.html



Tras salir de Belén, ¿dónde fueron, ¿qué fue de ellos?. Siempre será un misterio. El único evangelio que los menciona es el de Mateo, pero no dice sus nombres, sólo dice "unos magos". "Magos"; si fueses magos, tal y como conocemos el concepto hoy día, como hechiceros, practicantes de la magia o del ocultismo, no hubieran sido celebrados por el Cristianismo. La palabra "magos" viene del griego magós, un vocablo que hacía referencia a "hombres sabios" "hombres de ciencia", y este vocablo también hacía referencia a doctores, en el sentido de aquel que ostentara este título, era considerado un hombre muy sabio, ilustre, que incluso pertenecía, por su gran sabiduría, a una casta sacerdotal.


El "Auto de los Reyes Magos", pieza dramática toledana escrita probablemente en el siglo XII,  considerada la primera obra teatral española y en castellano, los define claramente como "steleros", en castellano "estrelleros": que saben leer e interpretar las estrellas, esto es: astrólogos.

Ya se puede apreciar en el pasaje bíblico cómo la profecía de Miqueas profetizaba el nacimiento del rey de los judíos anunciado por una estrella; los "magos" de Oriente llegaron a Jerusalén porque habían visto a la "estrella", al rey Herodes el Grande le tenía perturbado esta estrella pues la misma anunciaba a un rey que no era él y que venía a cambiar el transcurso de la Historia...
Uno debe saber de estrellas para saber qué quieren decirnos éstas, los magos dejaron atrás sus tierras por esa estrella, que fue la que les iba indicando el camino donde exactamente nacería aquel que vendría a ser el Mesías, cuyo nacimiento fue vaticinado por los profetas que aseguraban "será anunciado por una estrella".
Una estrella, ¿cuál?, ¿qué estrella provoca que unos sabios muy ricos cojan a sus séquitos y partan a un largo viaje para entregarle a un niño, nacido en un pesebre muy pobre, oro incienso y mirra?.¿Qué estrella era la que traía de cabeza a Herodes, que temía que una criatura tan inocente como un niño le fuera a usurpar el trono de "rey de los judíos"?. ¿Qué misterio guardaba la estrella de Belén?.¿Cómo vendría a ser de importante ese niño para provocar tal expectación y a la vez, en algunos, hasta miedo y respeto?.






Durante años se habló de Sirio, o la estrella Polar, otros decían que era la "estrella del Este". Pero la comunidad astrológica desde hace muchísimos años, se puso de acuerdo para afirmar, que probablemente lo que vieron estos "magos" muy sabios venidos del Oriente, fue la Gran Conjunción formada entre el Sol-Venus-Luna-Saturno-Júpiter en Piscis, entre febrero del siglo 7 A.C y febrero del 6 A.C; lo que indicaría que Jesús nació bajo el signo de Piscis (y una carta astral muy Piscis), en las fechas cercanas a la primavera de aquellos tiempos. La estrella que anunciaba el advenimiento de ese "Pez", que era pescador de hombres, e hizo a sus discípulos apóstoles, pescadores de hombres a su vez. En la profecía se anuncia que nacería "de una virgen", que "refulge en el cielo vestida de Sol con una corona de estrellas", y que el niño nacería "en la casa del Pan".
Como un pez se le identificaría por milenios, y así era su símbolo con el que se identificaban los cristianos primitivos (mucho antes de considerar a la cruz como emblema en Cristianismo). Las escrituras anunciaban que el niño nacería en la ciudad de David, y esa ciudad, era Belén.
A su madre, María, se le da el título de Virgen María, por ser "sin pecado concebida" (mujer virtuosísima y sin mancha). El signo opuesto a Piscis es Virgo, la virgen, que sostiene una espiga en la mano, y de la espiga, se produce el pan.
Belén, en hebreo "beth-lehem", significa "la casa del pan". Belén fue siempre muy pobre, ciudad de peregrinaje desde los tiempos de Raquel, y no obstante, es ciudad "de reyes", David, y su descendiente, Jesús, al que se le da el sobrenombre "de Nazaret", por ser su padre José, procedente de aquella ciudad.

Estaba escrito en las estrellas, desde tiempos inmemoriales, "desde que el mundo es mundo". Aquel que vendría a cambiar el curso de los tiempos, sería un "pez", un rey, nacido de Virgen en la casa de pan de la ciudad de David. Y esto lo sabían los sabios, que entonces eran "magos", pues eran hombres de ciencia, y entonces y hasta hace no tanto, la astrología era una ciencia respetable como otras tantas (hoy os dirán que no, pero eso nos da igual).


Astrológicamente, se dice de la conjunción Saturno-Júpiter que está presente en nacimientos de profetas mesiánicos. La estrella pues, no era una estrella cualquiera si tenía ese simbolismo, esa importancia, y era bien visible en el cielo, tanto, que sirvió de guía a los sabios. Qué importante vendría a ser esa estrella, y para apreciar esa importancia, había que conocer su significado, y eso lo sabían los sabios, a los que en la lengua de entonces se les llamaban "magos", los sabios que eran estrelleros.






Y entonces, los magos, esos sabios, los estrelleros, sabían leer e interpretar las estrellas, con el tiempo, recibirían el título de Reyes, pues la tradición dice que llegaron a Belén con un fastuoso séquito para adorar al niño, al que entregan esos dones carísimos. Si se tiene séquito, se viaje lejísimos con esos preciosos materiales, se presume que tienes un poder; en aquel tiempo los sabios/clérigos "magós" solían pertenecer a familias muy adineradas, y el conjunto de todas estas características termina desarrollando para ellos el título de reyes. Como nuestros protagonistas, que arribaron a Belén gracias a que conocían el mapa del cielo y lo que éste presagiaba, guiados por estas luminarias en el cielo. Se dice en la Biblia que venían de Oriente, pues los dones preciados que portaban para entregar como regalo al recién nacido Jesús de Nazaret, eran oro, incienso y mirra, especias y materias, especialmente las dos últimas, procedentes de Oriente. Y no se dice en ningún momento que fueran tres, sino que tres es el número que se le da oficialmente por tradición porque éste fue el número de regalos que recibió el niño. Tampoco se dicen sus nombres, pero todos sabemos que son Melchor, Gaspar y Baltasar. La primera vez que se descubrió este dato, fue en la iglesia de San Apollinar Nuovo, en Rávena (Italia); en el friso de la misma hay un mosaico del siglo VI que representa la Procesión de las Vírgenes, y esta procesión está guiada por tres personajes que llevan ropajes persas, gorro frigio y manos en actitud de ofrecimiento que van cargadas con cofres para ofrecérselos a la Virgen María, sentada en el trono sosteniendo en su rodilla a su hijo recién nacido. Encima de las cabezas de los personajes, se lee "Gaspar, Melchior, Balthassar..."







Con el tiempo, las leyendas aumentarían, así como la simbología añadiendo más detalles; se les terminaría representando con unas características físicas concretas e incluso se darían posibles lugares de procedencia. Hasta el papa Benedicto XIV, en su obra, "La infancia de Jesús", lanza la teoría de un posible origen español, más concretamente andaluz, como lugar de procedencia de los Reyes Magos, pues debate la posibilidad de que los magos fueran originarios de Tartessos, la actual Doñana, ese triángulo formado por Sevilla, Huelva y Cádiz. Curiosamente, aunque sean populares en medio mundo, especialmente en países de origen latino, es en España donde su fiesta se celebra por todo lo alto, sin faltar religiosamente (aunque no seas religioso ni creyente), todos los años el día 6 de enero.Tal arraigada están sus figuras en España que hasta nuestra primera obra teatral en nuestra lengua y en este país registrada como tal de la que se tiene constancia tiene que ver con ellos. Se los conoce en todos los países cristianos, por sus nombres, aunque la fiesta no celebren igual o con la misma emoción y fastuosidad; en el idioma inglés se les llama "The Three Wise Men" (los tres sabios), se les puede encontrar simplemente como "Three Kings", da igual cómo se les mencione, pero en todo el mundo, se conocen sus nombres y se sabe que eran  son Melchor, Gaspar y Baltasar, los Tres Reyes Magos.

Gaspar; del persa "kansbar", significa "administrador del tesoro", por contra a lo que pensemos, a Gaspar se le ha puesto como el primero durante muchos años, y puede tener sentido: por el nombre que tiene es se presume que portaba el oro, regalo que indicaba el linaje real del niño Jesús.

Melchor; nombre hebreo que significa "mi rey es luz", o "rey de la luz". Se presume que portaba el incienso, material que indicaba que el niño recién nacido tenía relación con lo divino, no sólo era un rey, era "hijo de Dios".

Baltasar; del persa "Bel-Sar-Utsor" "Dios protege al Rey", en casi todas las tradiciones es Baltasar quien portaba la mirra, que indicaba la condición mortal del niño, pues estaba anunciado que ese rey que acababa de nacer, moriría sacrificando consigo todos los pecados del mundo para ser resucitado.


Los tres tuvieron una revelación, una manifestación, que en griego se dice epiphanós "epifanía", pues gracias a la estrella por fin encontraron lo que buscaban, al niño que decían era un rey, ¿qué niño iba a ser rey siendo un recién nacido?; muchos niños llegan a ser reyes con el tiempo, pero había uno solo que desde que nació ya era rey, y su llegaba la anunciaban las estrellas.
Y el 6 de enero se celebra su día, el día de la Epifanía, esa manifestación que se dio en el cielo, de lo que tanto andaban buscando.
Aunque el día de la Astrología como disciplina, es el día del equinoccio de primavera, el día del astrólogo, el que lee las estrellas, es el 6 de enero, en honor a estos Melchor, Gaspar, y Baltasar; que ni eran reyes, ni eran magos. Pero son nuestros Tres Reyes Magos.
Eran estrelleros. Y son estrellas, pues si os asomáis por la ventana, en el cielo mirando al este, ahí están los tres, formando Orión, observándonos todo el año, para ver si hemos sido buenos.



Felices Reyes, feliz día del astrólogo.



Nos vemos en las Estrellas,











Lectio Stellae






sábado, 5 de enero de 2019

Leyendo las Estrellas, los Tres Reyes Magos, llegaron a su Destino.

"Nacido, pues, Jesús de la casa de David en Belén de Judá en los días del rey Herodes, llegaron del Oriente a Jerusalén unos magos diciendo: "¿Dónde está el rey de los Judíos que acaba de nacer?".
Y al entrar a la casa, vieron al niño con su madre, María, y postrándose, le adoraron: y abriendo sus tesoros le ofrecieron regalos: oro, incienso y mirra".



           Evangelio según san Mateo (2,1-2), (2, 11) Nuevo Testamento de La Biblia
               







Pero en ningún momento se dijo que fueran exactamente reyes, ni que fueran tres. El número se les adjudica por los regalos presentados ante Jesús de Nazaret recién nacido, y sus nombres, Melchor, Gaspar y Baltasar, aparecieron por primera vez en un mosaico de San Apollinaire Nuovo en Rávena (Italia) en el siglo VI. Pero se dijo que eran "magos".

Sería impensable pensar que unos "magos" fuesen adoradores de Jesús, fundador del Cristianismo, pues la tradición judeocristiana condena firmemente la práctica de la magia. Pero en tiempos de Jesús y siglos posteriores, el griego, el idioma de los cultos de la época, le daba el significado de "magos" a las palabras "magós" y "magoi" como "sabios, hombres de ciencia". De hecho en inglés se refieren a ellos como The Three Wise Men (los tres sabios) así como en otras interpretaciones de la Biblia en diversos idiomas y en la Iglesia Cristiana Ortodoxa.




                                                   Mosaico en San Apollinaire Nuovo





En algunas tradiciones dicen que era doce, como los doce apóstoles o como las doce tribus de Israel, pero con el tiempo les asocian a tres hombres muy ricos y sabios por el número de regalos que presentan a Jesús delante de sus padres y ya para terminar de pulir la imagen, les adjudican sus nombres y hasta un posible origen étnico:


-Melchor es el hombre cano y más mayor de los tres, en representación de los pueblos europeos. Su nombre tiene un origen hebreo-latino "melki-or" que significa "mi rey es oro"  "mi rey es luz" o "rey de la luz". Era el portador del oro, representando el origen real del niño recién nacido en Belén.

-Gaspar es el rubio, y como curiosidad a él le adjudican el origen oriental. Su nombre viene del persa "kanspar" que significa "administrador del tesoro". Fue el portador del incienso, la resina que se quemaba en el templo de Jerusalén exclusivamente para Dios, indicando la vinculación divina del Niño y su categoría mesiánica.

-Baltasar es el moreno o de piel negra, que representa la juventud del hombre y los pueblos africanos, el más joven en edad. Su nombre proviene de Babilonia "Bel-Sar-utsor" y significa "Dios protege al Rey".  Era el portador de la mirra, ingrediente con el que se embalsamaba a los muertos, anunciando el final terrenal de Niño cuando cumpliera la edad de 33 años, predestinado a tal fin desde antes de nacer. (De ahí que el evangelio de Mateo y como uno de los misterios del Rosario se diga "y María, su madre, meditaba estas cosas en silencio", pues fue en ese momento del nacimiento que ella ya sabía cuál iba a ser el destino de su hijo).








Y se decía que venían de tierras de Oriente, unos dice que de Persia, otros de Babilonia, otros de Mesopotamia. El Papa Benedicto XVI arrojó una interesante teoría cuando publicó su libro "La infancia de Jesús", en el que asegura que los tres grandes magos eran gobernadores sabios y muy ricos procedentes de Tartessos, en lo que hoy viene a ser la Andalucía occidental en la parte del triángulo de Huelva-Sevilla-Cádiz, exactamente, Doñana, relacionado por muchos expertos como aquella tierra a la que Platón llamó la Atlántida (una de las palabras etimológicas de Andalucía "atalante, andaluz", pues de las primeras leyendas sobre los Tres Reyes Magos era que procedían del "extremo occidental del mundo", que entonces era la Península Ibérica "allá donde están las columnas de Hércules", y el reino más rico de la zona era el de Tartessos, pues en algunos textos aparecía como presumible origen la tierra de Tarsis, capital del reino.

¿Quiénes eran estos magos?. De las tradiciones más aceptadas queda como la más firme aquella en la que se dice que procedían de Oriente y que podrían ser de la religión mazdeísta, cuyo profeta es Zoroastro, pues el evangelio de Mateo recoge que aparecen en la Judea de Herodes buscando al "rey de los judíos" y que allí fueron a parar a raíz de haber estudiado las profecías que anunciaban el nacimiento del Mesías, y para ponerse en camino se guiaron nada menos que por las estrellas. Es pues por estos datos que se les adjudica el título de "magos" esos sabios, pues para entender las profecías hay que estudiar y comprender los significados, y por supuesto, para guiarse por el mapa de las estrellas, se tiene que saber de Astronomía y de Astrología. Y fue leyendo las estrellas (en latín "lectio stellae") que pudieron dar con el portal de Belén y así llegar a su ansiado destino para adorar al Niño.













Lo que Sus Majestades vieron en el cielo fue la Gran Conjunción de Saturno-Júpiter-Venus-Luna  en Piscis entre febrero del siglo 7 A.C y febrero del 6 A.C, que hicieron conjunción triple en mayo, octubre y diciembre del 7 A.C, ésa es la famosa "estrella de Belén", siendo que la "estrella del Este" es Sirio. Dándole una posible fecha de nacimiento a Jesús de Nazaret entre el 1 y el 25 de marzo, mes primaveral, que tendría mucho sentido sobre el relato de la Biblia que cuenta que los pastores dormían al raso de noche cuando se les fue anunciado el nacimiento del Mesías. Es evidente que unos pastores no van a sacar a sus animales a pastorear en pleno diciembre y encima dormir fuera de casa en esas condiciones. Las reses y animales se sacan al pastoreo a partir de marzo, que ya empieza a hacer mejor tiempo en Israel como para que unos pastores puedan dormir sin cobijo y sin pasar frío. La fecha del 25 de diciembre como el nacimiento de Jesús de Nazaret fue obra del Concilio de Nicea, en el que se establece como fecha oficial de la Natividad del Señor para así adaptar el Cristianismo como nueva religión a las religiones paganas europeas y orientales cuyos dioses principales (Mitra, Thor, Osiris, Baal, Lug, Dionisio, Shiva) habían nacido alrededor del solsticio de invierno, cuando el Sol "muere" el día 22 de diciembre y "resucita" tres días después, el día 25.
También de esta forma en el mismo concilio adjudicaron la fecha del nacimiento de San Juan Bautista, primo de Jesús, como un 24 de junio, seis meses antes, adaptando así la tradición celta del Rey del Acebo y el Rey del Roble, que relata cómo uno nace el 24 de junio para que el otro muera, representando los solsticios de invierno y verano respectivamente. Dos "reyes" que mueren y resucitan cada año, en clara metáfora a los nacimientos de Juan Bautista y Jesús de Nazaret, siendo el primero considerado el Príncipe de los Santos que le preparó el camino como precursor al Mesías que estaba por venir. Son los dos hombres más importantes del cristianismo, de hecho es tal la importancia de san Juan Bautista, que es el único santo del que se celebra su nacimiento y el 29 de agosto su martirio, considerado como el primer mártir estando Jesús todavía vivo, siendo el primer mártir del cristianismo una vez muerto Jesús San Esteban, otro de los santos venerados en fechas navideñas.



¿Qué les llevó a los magos de Oriente a embarcarse en un viaje largo desde Oriente hasta Belén?. Las profecías desde hacía siglos venían anunciando el nacimiento del Mesías "que sería el Pez y estaría bajo la Virgen" (Piscis estando su opuesto Virgo en el norte del cielo en aquellos días).
 En el evangelio de Mateo se relata que los magos de Oriente tenían conocimiento de las Escrituras (2:5-6) y en aquellos tiempos sólo los muy sabios y bien avanzados podían saber interpretarlas dada la complejidad de su simbología. Los sabios judíos, persas, babilonios, mesopotámicos y orientales en general, para comprender la complejidad de las Escrituras debían tener un conocimiento: el de la Astrología. De ahí que a Sus Majestades se les haya adjudicado el "título" de astrólogos. Por eso el 6 de enero es el Día Mundial del Astrólogo, aquel que lee las estrellas, siendo que el equinoccio de primavera es el día de la Astrología como disciplina. Pero nosotros los astrólogos celebramos nuestro día el día 6 de enero, Epifanía del Señor, Día de Reyes, en honor a Melchor, Gaspar y Baltasar, que gracias a sus conocimientos astrológicos pudieron llegar al portal de Belén pues habían sabido leer las estrellas. Y de ahí recibieron su "epifanía", pues andaban buscando el camino a Belén y cuando vieron por fin aquella conjunción con Sirio al frente por fin, dieron con su gran objetivo, vieron la luz, hallaron finalmente el camino, la solución. Cuando una persona tiene un repentino hallazgo, una solución a esa duda que la asalta ha tenido una epifanía.












En la página principal de nuestro blog la imagen de portada es aquella que reflejaba el cielo de Belén el día del nacimiento de Jesús de Nazaret bajo la Gran Conjunción en Piscis del 7. A.C. Y abre una sentencia del Auto de los Reyes Magos, pues tal es la importancia que tienen  Melchor, Gaspar y Baltasar con la Astrología, que no se podía pasar por alto su enorme legado astrológico, más allá de su capacidad de repartir regalos e ilusión. Por ello, en su honor, el 6 de enero los astrólogos festejamos el día de nuestros patrones.


"BALTASAR: ¡Dios vos salve, señor!; ¿sodes vos estrellero? Decidme la verdad, de vos saberlo quiero. GASPAR: ¿Vedes tal maravilla? Nacida es una estrella. MELCHOR: Nacido es el Criador, que de las gentes es señor. Auto de los Reyes Magos"




La historia que se cuenta en el evangelio de Mateo es la de que los magos de Oriente llegaron a Judea a la corte de Herodes, preguntando por "el rey de los judíos" que estaba por nacer. Herodes, muy sorprendido de que hubiera un rey mucho más rey que él, y que todavía no había nacido, se enfureció. Fue pues que Herodes mandó a los sabios de su corte a consultar las escrituras, y estos le aseguraron al monarca que según la profecía de Miqueas, era cierto que un Mesías iba a nacer y que el tiempo estaba cerca. Volviéndose a los magos de Oriente les sugirió que continuaran su camino hasta encontrar al niño y una vez lo hallaran regresaran a su corte para indicarle el lugar exacto de dicho evento para que así él mismo pudiera ir a adorarle en persona. Les engañó. Cuando los tres magos partieron, dice la leyenda, Herodes ordenó asesinar a todos los niños varones menores de dos años para que así no hubiera rastro del presunto Mesías que estaría muy por encima de él. Este hecho es conocido como la Matanza de los Santos Inocentes, un hecho muy discutido, pues sólo uno de los evangelistas (Mateo) cuenta este relato, siendo que ni Lucas, ni Juan ni Marcos hacen eco alguno de tal horror ni tampoco los escritos del historiador judío-romano Flavio Josefo, un autor considerado de los más fiables de la época, que de haber tenido lugar semejante barbarie hubiera quedado reflejado en sus escritos, pues él vivió aquellos tiempos y relató con mucha documentación todo lo acaecido en la Judea de la época y años posteriores.


















¿Qué fue de los Reyes Magos?. Según Mateo "y tras esto (adoración del Niño en Belén), como recibieron en sueños la advertencia de no regresar al palacio de Herodes, volvieron a su tierra por otro camino". Y a partir de entonces se les perdió el rastro.


Se cuenta que tras la resurrección de Jesús, cuando los apóstoles fueron enviados a sus respectivos destinos a evangelizar, santo Tomás apóstol se los encontró en el reino de Saba y les bautizó, y cuentan que al menos uno de ellos estuvo presente en la Crucifixión de Jesús, como muestra la novela y película de Ben Hur. Tomás les relató que el Mesías había resucitado como vaticinaron las profecías. Una vez bautizados y habiendo sido figuras clave en el nacimiento de Jesucristo, propagaron la Buena Nueva y por su fe, fueron martirizados según algunas leyendas, pero según el autor Juan de Hildesheim "tuvieron una muerte dulce y feliz tras su apostolado". Algunos autores siguiendo esta teoría aseguraron que terminaron siendo obispos de la época. La Iglesia les terminaría canonizando como los Santos Reyes Magos y su día de fiesta sería el 6 de enero (el día que comienza la Navidad para los cristianos ortodoxos).
Siglos más tarde, Santa Elena, madre el emperador Constantino, a la que le fascinaba esta historia, marchó a Saba y allí halló tres tumbas con tres cuerpos coronados e inscripciones que indicaban la realeza de los difuntos que parecían tres personajes muy importantes, y se los llevó a Constatinopla, siendo que Federico I Barbarroja en sl siglo XII durante una de las cruzadas, siguiendo el mapa donde los depositó la madre del emperador, halló los restos mortales de los tres reyes y se los llevó a la Germania de la época y en la ciudad de Colonia dejó los sarcófagos con las coronas halladas y los restos mortales de los tres reyes dentro de las tumbas en la que es la actual catedral de la ciudad. Están a la vista del público, por si es de interés.





                                   Reliquias de los Reyes Magos en la Catedral de Colonia





Y a Belén llegaron leyendo las estrellas, pues gracias a que eran astrólogos supieron encontrar su camino. Menuda epifanía.


Hoy día la fiesta de los Reyes Magos ha quedado como una fiesta infantil enfocada a los niños, que reciben regalos en este día, aunque en los últimos tiempos cogió fuerza la figura pagana nórdica de Papá Noël que también tiene una figura histórica de referencia: San Nicolás, el obispo que ayudaba a los niños y cuya fiesta se celebra el 6 de diciembre. En España, de toda la vida, han sido Sus Majestades Melchor, Gaspar y Baltasar los encargados de repartir regalos en la madrugada del 6 de enero entrando por las ventanas a lomos de sus camellos y a los que hay que dejar un refrigerio para que se despejen y repongan fuerzas. Hay adultos, que por tal motivo, por ser "una fiesta de niños" consideran que la Navidad termina una vez pasado el Año Nuevo, "¿para qué celebrar nada?", eso es para los niños. ¡Qué tristeza perder la fe en los Reyes Magos de Oriente!.Todos hemos sido niños, algunos no dejarán de serlo nunca, es más: no se debería dejar de ser un niño jamás. Que no se pierda la festividad de los Reyes Magos, se tengan niños o no. No dejéis de ser niños nunca. No perdáis la ilusión. Pocas figuras históricas y nada menos que relacionadas con la religión cristiana que aparecen en la Biblia han sido tan populares, puros mitos vivientes que esperemos prevalezcan sobre el tiempo. Salid a la ventana, mirad al cielo, allí están los tres y nos están mirando.


Esta noche se convierte en la noche más mágica del año, la noche en la que esperamos que los Tres Reyes Magos entren por las ventanas repartiendo regalos, para los adultos, no es otra cosa que la ilusión, la esperanza, perder la esperanza es el último signo de estar vivo. ¿Qué hay de malo en tener ilusión y esperanza por la vida?. Esa ilusión de pensar que un regalo está ahí, para nosotros, un regalo que no es ni material, sino simbólico. No hace falta ponerles vasos de leche con galletas y esperar a que entren por las ventanas, basta con salir mirando al Este del hemisferio norte en nuestro invierno boreal, y observarlos, pues ahí están y ya llegan. A Melchor, Gaspar y Baltasar se les puede encontrar en el cinturón de Orión, esos Tres Reyes, que en los alrededores del solsticio de invierno ven al rey-sol "nacer" de nuevo bajo un tiempo de oscuridad. El rey-sol naciendo delante de los tres reyes, está reflejado hasta en el cielo, el simbolismo guarda una magia maravillosa.


A Melchor, Gaspar y Baltasar, nuestros Reyes Magos, que están arriba siempre, se les puede ver todo el año con el cielo despejado, observando cómo nos portamos los humanos, vigilantes en todo momento. Y aunque la oportunidad de verlos puede ser cualquier noche estrellada, en la noche de hoy, la Noche de Reyes, la magia es diferente. Mirad al cielo, y soñad. Ahí les tenéis.


Puede que suene ingenua, pero sinceramente, en una noche como la de hoy, a las estrellas yo no puedo dejar de mirar.






Felices Reyes.




Nos vemos en las Estrellas.










Lectio Stellae