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jueves, 19 de febrero de 2026

Conjunción Saturno y Neptuno en Aries, 20 de febrero de 2026: Génesis 6:9

 Ya han estado juntos navegando por las aguas de Piscis y haciendo alguna visita esporádica a Aries en el 2025, pero ha llegado el momento definitivo. 

Saturno abandonó de forma definitiva el signo de Piscis a mediados de febrero, y se une a Neptuno en un punto zodiacal que no es un lugar cualquiera. 

En este mes de febrero muy loco de 2026 no descansan los tránsitos que hacen del mes uno muy especial. Los dos planetas realizan un giro histórico y en España tendrá lugar a l3:54 horas del 20 de febrero. 











Características de la conjunción



No es un lugar cualquiera porque se trata del 0º de Aries, aquel que da inicio a todo; da comienzo a la primavera cuando se produce el equinoccio boreal, es el grado alfa del primer signo y evoca un nacimiento que supone el comienzo. Es el comienzo de los 360º grados zodiacales al completo, lo que supone un inicio total de un ciclo que será histórico y muy importante, lo que viene a ser denominado una nueva era, pero no confundir con la new age o la erróneamente conocida como "era de Acuario". 

Estamos ante el inicio de todo un ciclo. Hay años de la Historia que debido a los tránsitos astrológicos que se viven moldean cambios geopolíticos y sociales, y estos ciclos astrológicos se suceden coordenados entre sí. Por eso hay unos años que a efectos astrológicos son más importantes que otros. Tomemos como ejemplo los años 1969, 1989 y 2020 como ejemplos de tiempos trascendentales:

-En 1969, tuvimos una conjunción de Júpiter y Urano en Libra, parte de un stellium con Plutón y el Nodo Sur, que marcó una época de revolución cultural y tecnológica.

-En 1989, la alineación de Saturno, Urano y Neptuno en Capricornio anunció la caída del Muro de Berlín y el fin de la Guerra Fría.

-En 2020, la conjunción de Saturno y Plutón (parte de un stellium en Capricornio), seguida de la conjunción de Júpiter y Saturno a 0° de Acuario, provocó un cambio radical en las estructuras globales. 


Esta conjunción ha sido muy esperada por la comunidad astrológica y hemos visto avances a lo largo del 2025 especialmente en el verano, pues allá por los meses de julio y agosto ya se fueron uniendo en conjunción alrededor de este punto pero faltaba el momento decisivo, pues será en el grado exacto. 

Interesante pero compleja alineación planetaria porque se trata de dos frecuencias muy distintas. Saturno es el frío y serio "abuelo" que simboliza la restricción, el tiempo y el karma, es duro y suele actuar con castigos para que aprendamos; los límites y las barreras, representa la dificultad y la lucha, el miedo, la estructura y la máxima autoridad; los juicios, el aislamiento y nos golpea con duras realidades. 

Neptuno es un soñador, romántico y mágico que ve mucho más allá, tanto que ve cosas que no vemos porque tiene la capacidad de moverse en ese velo que separa los dos mundos, siendo muy afinado en las cuestiones espirituales. Neptuno tiende a disolver las cosas pues es un planeta gasificado. 

Lo que va a suceder con esta conjunción es que se disuelven las estructuras de viejos sistemas que ya no tienen más cabida en este momento de la Historia. Aquello que es obsoleto porque ya no sirve, y no es una cuestión de edad precisamente, se derrumbará; pero es más bien esa estructura levantada en cimientos faltos de moral o ética, lo que se ha fundado sobre el mal, o en algo que no tiene fundamento bueno, aquello que se fundó bajo una mentira, engaño o que se hizo por malos propósitos. Es a eso a lo que se refiere la repercusión de esta conjunción y no a eso que se disuelve por ser "viejo" sin más. 

Pongamos ejemplos, cuando Saturno y Neptuno estaban conjuntos en Capricornio se vino abajo el Muro de Berlín en el 1989 y también tuvo lugar la masacre de la Plaza de Tiananmen en China, ambos sucesos dejando imágenes históricas para la posteridad. Han pasado 36 años y ahora se renueva el ciclo otra vez con estos dos planetas unidos en el signo del principio. Al ser ciclos coordinados como los de los años especificados como ejemplo, la última vez que tuvimos un cambio mayor como en el 2020 con la conjunción Saturno-Plutón en Capricornio, que sacudió las estructuras globales, siendo aquello una "sacudida" ahora veremos el colapso de esas estructuras.

Si Neptuno es un signo de agua y Saturno es de tierra, estando juntos en Aries lo que vamos a ver es la disolución no mediante el agua y la tierra, sino bajo el fuego. Las imágenes de las protestas en Irán con la quema de un dios diabólico cananeo como Baal es un ejemplo de Saturno y Neptuno en Aries: abajo un sistema y creencia que está fundamentada sobre el mal, sobre algo que es antiguo y se tiene que desmoronar porque entramos en un ciclo espiritual donde esa falta de moral no tiene cabida. 

 




Lo que está pasando en Estados Unidos y a nivel internacional con el escándalo de los Archivos de Epstein que saca cada día más nombres a la luz, es otro claro ejemplo: la fábrica de sueños como lo es Hollywood y el mundo de la música, el glamour en general, el deporte y artisteo que genera "estrellas" e ídolos, se viene abajo porque se descubre sobre qué está fundada esa red de los que hacen que otros lleguen a la fama: una red oculta que comete atrocidades como pacto de unión en el que están todos metidos y si cae uno caen todos. Neptuno es esa imagen inalcanzable del ídolo estrella que parece tener el aura mágica; el actor o cantante que pareciera de otro mundo;  Saturno en Aries por su parte está en caída (su peor naturaleza) y ahí aparece la naturaleza diabólica del por qué el derrumbe del mundo de la fama: fama obtenida a cambio de realizar cultos y actividades obscenas. 

Y estamos hablando del caso Epstein que a efectos históricos es muy muy cercano en el tiempo, pero Neptuno que tiene que ver con el glamour, lo que hace unido a Saturno en Aries es remontarse a otros tiempos en los cuales está la estructura o fundamento de aquello que se va a derrumbar por maldad. Por ejemplo, Hollywood realmente se fundó en los años 20 con la llegada del cine mudo, y estamos hablando de toda una industria del entretenimiento que aunque ha visto sus vergüenzas públicas ahora, no es algo nuevo: en ese lugar han pasado cosas oscuras desde el principio, desde antes de que que colocaran el cartel icónico en las colinas de la ciudad de Los Ángeles. El caso Epstein no es el único caso, sino uno de los muchísimos tentáculos que han ido desarrollándose a lo largo de la historia de Hollywood y del show business en Estados Unidos, y no es el único país, sino que esto se extiende a algo internacional; el mundo de la moda, la música, otros países. Es el mundo de la fama ya sean deportistas, actores cantantes, músicos y políticos; también el mundo del gurú, la figura del líder y del ídolo que está cimentado sobre pies de barro y cuya fama se funda en asuntos turbios, la mentira o el engaño. Esa será la gran caída. 

Un dato importante sobre Neptuno es la desilusión, llevarse un chasco y conocer la dura realidad sobre una ilusión o un sueño que se tenía sobre algo en concreto, pero era una idealización sobre alguien o alguna cosa, que se viene abajo y golpea con esa realidad que no se esperaba de esa persona o de ese concepto concreto. 

¿Es bueno que colapsen las estructuras globales?, dependiendo de cómo han sido fundamentadas esas estructuras. Si han sido fundadas al amparo de la maldad más absoluta, con sistemas de control de la población o mediante métodos ilícitos y dañinos, será entonces buenísimo que esas estructuras se disuelvan para siempre. Así es como va a funcionar esta conjunción entre Saturno-Neptuno. 

El que se disuelvan esas estructuras puede hacer que muchos se sientan como si les faltara algo, como si algo malo estuviera pasando; pues se tiene la errónea percepción de que esa estructura, aunque mala, daba la sensación (falsa) de seguridad; ahí Neptuno actúa como el que genera una ilusión como si fuera un embaucador, es el engaño o auto engaño. Muchos consideran por ejemplo que los sistemas políticos de sus países son seguros porque garantizan "democracia", pero esa democracia es falsa y sigue habiendo una tiranía encubierta (o no tanto) por parte del régimen político. Pero como ese régimen otorga ciertos servicios claves para cierto funcionamiento que garantiza una presunta paz o bienestar, muchos se pueden creer que eso es bueno, cuando igual para garantizar la sensación de paz o bienestar tienen que sufrir muchos para beneficiar a otros. Entonces ese sistema es un completo engaño aunque aparente ser otra cosa. 

No será raro que muchos se sientan tristes, deprimidos, nostálgicos y con depresión al ver que el mundo que conocen se viene abajo, porque aquello que ellos consideraban seguro va a dejar de existir. Pero precisamente lo que se consideraba seguro no lo era tanto y se basaba en un sistema de falsa percepción de seguridad. Es como poner a un policía en cada esquina de una calle dando sensación de tranquilidad y de que en caso de asalto o algún incidente, ahí estarán los primeros, cuando luego en el barrio que vigilan la delincuencia se lleva a cabo no públicamente en la calle, sino que están vendiendo la droga dentro del edificio y eso no lo está viendo nadie por mucha policía que haya. 

El sentir que algo se acaba y genera tristeza es por el apego a lo que parecía seguro pero no lo era. El sistema falso en el cual se construyó ese aparente estado de bienestar no era tal, sino una estafa. Por eso veremos el colapso de regímenes políticos y no hace falta que sean dictaduras, sino que veremos el derrumbe de muchas presuntas "democracias" de países desarrollados y será porque esos sistemas se fundaron en una atadura basada en el mal. En España por ejemplo esta conjunción supone el fin del Régimen del 78 que irá cayendo poco a poco, y lo veremos más en decadencia cada día. Gobiernos, sistemas políticos, casas reales, industrias basadas en la mentira y en argucias, potentes figuras que se vienen abajo. Será puro espectáculo. Porque lo que estaba construido lo estaba sobre el mal y eso será arrasado porque es como borrar ese mal para que comience una nueva vida enfocada al espíritu, la vuelta a Dios, la búsqueda del Bien y estar más en sintonía con las cuestiones del alma. 


El proceso de la conjunción Neptuno-Saturno será como una suerte de Génesis bíblico, comienzo de todo, pero antes se dará una especie de diluvio como en el Arca de Noé pero esta vez tiene un toque más de fuego que de agua, por el signo de Aries en el que tiene lugar. Se trata de un nacimiento poderoso que mientras tiene lugar se está llevando por delante lo que ya no tiene más cabida aquí. 

Saturno estará en Aries en naturaleza caída hasta el año 2028, mientras que Neptuno por su parte estará en este signo hasta el año 2039.






En el zodiaco tropical que es el que usamos basándonos en los equinoccios y solsticios, tomamos como referencia del principio el 0º de Aries que es el que da comienzo al año astrológico real, por eso en este febrero de 2026 estaríamos todavía en el último mes del 2025. De ahí que sea un comentario recurrente entre astrólogos el que no hayamos comenzado el año nuevo real hasta que no se de el equinoccio boreal de primavera (y de otoño austral). El 0º de Aries se ha tomado como referencia para averiguar el destino de reyes y gobernantes desde la Antigüedad, porque así le iba al rey, así le iba a la nación entera; por eso es el grado de la referencia para mira la dirección de todo el año. 

La importancia de este grado es crucial, porque hemos presenciado otras conjunciones entre Saturno y Neptuno, ya que suceden cada 36 años aproximadamente; pero que se de esta conjunción precisamente en el 0º de Aries cambia el panorama y estaríamos ante un evento histórico de envergadura para la humanidad. Una conjunción entre Saturno y Neptuno en Aries sucede cada 300 años y poco, pero desde que se tiene registro ha ido pasando en diversos puntos del signo primero a lo largo de la Historia. La última vez que ambos planetas se unieron en Aries fue en el año 1703, el siglo del comienzo de las revoluciones en varios países de Europa; entonces Saturno estaba en el 3º de Aries y Neptuno se encontraba en el 9º (conjuntaron entre sí entre los días 3 y 4 de abril de aquel año), no se tocaron en ese año en el 0º del signo. Para conocer la magnitud de lo que supone el grado 0º, si nos remontamos mucho más atrás, en este punto exacto de 0º de Aries fue nada menos que en el 7000 antes de Cristo, es decir, cuando comienza la revolución del Neolítico y el hombre pasa de ser cazador-recolector a ser agricultor y deja la vida nómada para ser más sedentario; comienza el desarrollo de la alfarería y demás nueva tecnología recientemente conocida para el hombre de aquellos tiempos, aparte de comenzar con las ceremonias de enterramiento y funerales y tener una cultura más desarrollada.  

Ese es el tipo de gran salto histórico global que hace historia del cual estamos hablando. El mundo entero va a cambiar. Y no sucederá el día 20 de febrero de 2026, no vendrá un meteorito sobre la Tierra ni nada parecido, sino que ahí es cuando empieza ese momento exacto de lo que será una transformación que se irá desarrollando de forma progresiva. Luego llegará Urano a Géminis de forma definitiva y será el último empujón para que todas las piezas empiecen a encajar. 

Nos hacemos muchas preguntas trascendentales sobre economía, cómo irá la política, cómo será este asunto u otro de carácter global que nos preocupa como ciudadanos; el 2026 nos dará la respuesta porque a lo largo de este año veremos la dirección que se nos va a mostrar delante. 

Hay que tener las cosas muy claras:

-ya no estamos en el viejo mundo conocido

-ahora es cuando las cosas mostrarán la realidad pero de verdad


Nos va a resultar un tiempo muy loco, pero será la de esa locura inocente del que da un paso hacia lo desconocido y no por imprudencia sino por ver qué tal se va por ese camino y así comienza una vida de exploración y descubrimiento. Es como Cristóbal Colón desviándose de la ruta hacia la India para probar a ver qué tal y al final acabó por descubrir un nuevo continente. El viaje va a ser muy épico, pero los que han basado su existencia en puestos en los cuales el origen está en la maldad o en cimientos dudosos, el viaje será demoledor. 

Esto será el derrumbe de un mundo hostil que caerá delante de nuestros ojos. Se va a reformar el sistema tal y como lo conocemos. 

Nos va a resultar el estar con un pie al límite a punto de salirnos del camino y viendo el mundo cada día más loco, pero por otra parte dentro de lo que vemos, eso desconocido, nos va a resultar familiar por algún motivo. Es un comienzo pero también es llegar a un lugar en el cual nos resulta haber estado ahí antes; como regresar a la raíz de nuestro ADN, regresaremos al punto 0 para empezar de 0. Y esto será a nivel global, el máximo reajuste. Mientras algo se reorganiza dentro de nosotros mismos el mundo mismo cambia de dirección. La conjunción de Saturno y Neptuno en el grado 0º del primero del zodíaco marca un cambio en el que ya no estamos dispuestos a vivir nuestras vidas según guiones heredados u obsoletos.

La niebla de Neptuno que se acumulaba en los últimos grados del zodíaco se disipa, y el paisaje que aparece no se parece a nada que hayamos visto antes. Volvemos a un comienzo de todo.

Es el Génesis, es Noé preparando el Arca. 

Estamos ante el mayor reseteo de la Humanidad que van a ver nuestros ojos. Y muchos probablemente no estén preparado para lo que se viene, cada día habrá una sorpresa. 


Nos vemos a bordo del arca, perdón, nos vemos en las Estrellas,







Lectio Stellae























1 comentario :

  1. El ciclo Saturno Neptuno está asociado al comunismo, y las conjunciones traen "cambios de ciclo" en tales paises.
    En 1846, conjuntos en Acuario, año del descubrimiento de Neptuno y presentación del Manifiesto Comunista de Marx
    En 1917 en Leo, año de la Revolución Rusa. En China se refuerza la república iniciada en 1912.
    En 1952 en Libra, muerte de Stalin y giro de las políticas de la URSS. En China, la República Popular aparece en 1949.
    En el 89 en Capricornio, como bien dices, Tiananmen y no solo la "caida del muro", sinó más importante, la desintegración de la URSS.
    Ahora en Aries, signo cardinal y de fuego, se espera acción en estos países, Rusia y China. Cualquier cosa es posible, pero cambios los habrá y al estilo Aries.

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